Ante las múltiples solicitudes (como 2 ó 3) para que creara un blog en las que estuvieran algunos de mis escritos, ahí se los dejo para que opinen lo que se les dé la gana, nomás no exageren...

lunes, 9 de mayo de 2011

El día de las madres (segunda parte)

Ya lo dice el dicho y lo dice muy bien… “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa” y esto viene a colación (¿a alguien le gustará el sabor de la colación que se pone -o se ponía- en las piñatas? -ahorita me acordé de la pobre señora/piñata del relato anterior-) debido a que mi anterior escrito en donde escribí  de manera descriptiva la friega que se llevan las señoras (mamás y profesoras) en el fastuoso y bello día de las madres, pero sólo haciendo alusión al festival escolar que en su honor se organiza.

En ésta ocasión haré referencia a la segunda parte de dicha festividad, o sea la fiesta casera que tienen a mal sufrir las pobres madrecitas, mismas que por una extraña razón que aún no comprendo, siguen festejando año con año con la esperanza (al menos eso creo) de que éste año si lo puedan disfrutar en compañía de los suyos (¿suyos? ¿no será al revés? por que los méndigos suyos se comportan como si su mamá no fuera la suya).

Dicha fiesta se festeja el mero día 10 de mayo o sea uno o dos días antes o después de la festividad escolar para que las mamitas lindas disfruten de sus retoños y las hordas que los acompañan.

10 de mayo, 5:30 de la mañana, Doña Naborita muy desmañada y contenta se dispone a toda prisa a terminar de hacerse las trenzas blancas poniéndose encima de ellas las peinetas que alguna vez le regaló su hijo Toribio, el hijo más grande de los de en medio (como ella dice), ya que la bendita señora tiene 6 hijos y éste fue el tercero de la tarde (un astado bragao, azabache y corniabierto debido a que su cónyuge le pone los ídem nada más y nada menos que con… ¡el carnicero!); y así de bonita, chapeadita y arregladita (con su delantal de florecitas recién estrenado) se dispone a irse junto con el menor de sus hijos, Baberto (éste no se casó, dicen que por babas, pero… según yo ni tan baboso) a la refinada y ordenada central de abastos de Tultitlán, para obtener así, los mejores precios en los ingredientes necesarios para preparar las toneladas de comida que su tragona familia se va a engullir.

¡Doña Naborita que bueno que viene!… ¡hola güero! (¿güero?) ¿cómo está?… pus aquí pasándola, en que le puedo servir marchantita… ay güero, pus dame 4 kilos de jitomate, 2 de tomatillo, 3 de cebolla, 6 cabezas de ajo, 3 lechugas y más y más verduras…. Híjole Doña Naborita  ¿pues a que hambriento regimiento le va a cocinar? … aayy pus a mis hijitos, los yernos, las nueras, mis hermanos, mis sobrinos y los que gusten ir a su pobre  casa… ¿a mi casa? … nooo, a la miiaa, jajájaja ¡usted siempre tan ocurrente y guasón! … ay doña, pus ya ve como es uno … si güero, van a ir toodos mis hijos, menos Cacoberto ya ve que vive re-lejos, hasta Cuautepec Barrio Bajo… pero si no está tan lejos … bueno pa´mi si, y pus además no lo van a dejar salir yo creo que en unos 8 o 10 añitos … ahh está entambado … ay, no lo diga tan feo, pero pus si, está en el bote, ay no sabe como le ruego a Dios pa‘que me lo perdonen o al menos pa’que me lo cuide… uy, si eso espero, mire doñita aquí le doy un ramito de flores, ay humildemente, pero se las doy de corazón por que usté me cai re bien, usté es de mis marchantitas preferidas … ay gracias güerito usted siempre tan atento, gracias de veras y ya me voy por que aún me faltan un chorratal de cosas que comprar, a ver si encuentro al carnicero amigo de mi nuera pa´comprarle los bisteces, ese señor es re buena gente…

La doñita prosigue por los atestados pasillos de la central de abasto comprando todo su mandado junto con el mandado de Baberto que de babas no tenía nada en cuanto a sus quehaceres como galán de barrio, ya que se la pasaba piropeando (¿piropeando? en éste sacrosanto escrito no puedo escribir todas las peladeces y sandeces que dicen algunos fulanos disque para chulear a las mujeres) a todas y cada una de las dependientas que se le ponían enfrente, claro, cuidándose de que su mamá no lo escuchara decir sus improperios.

Lllegando a casita doña Naborita y su lindo retoño, se dispusieron a llevar todas las cosas del mandado a la cocina, en donde los 3 kilos de frijoles ya estaban cocidos… ay m´hijo que bueno que ya están los frijolitos, que bueno por que apenas son las nueve y media y ya estoy re cansada … ay jefa usté siempre de quejumbrosa … a ver ayúdame a sacar todas las cosas…
Volteó la doñita y el individuo ¡ya no estaba! … ay chiquito ¿en dónde estás? … se acercó a los aposentos  de su bebé e increíblemente él ya se encontraba roncando, el pobre estaba ya muy dormidito cual largo y ancho es… Pobre está desmañanado y cansadito, al rato al ver si me ayuda a pelar las papas o a traer los refrescos -pensó la abnegada madrecita-.

La doña se puso el delantal viejo (al que le había añadido un plástico por dentro, para no mojarse la panza cuando lava los trastes) para no ensuciar el nuevo y se dispuso a preparar todas las exquisiteces que sabía preparar la damita linda.

Poco antes de las 12 del día se escucharon los primeros toquidos en la puerta de entrada de la casa, doña Naborita al escucharlos se volteó rápidamente, se distrajo y se quemó un poco el brazo derecho con el aceite con el que estaba friendo ajos y cebollas, rápidamente fue al fregadero se mojo el brazo y se untó un ajo crudo para quitarse el ardor de las quemadas, la impaciencia de quién estaba tocando era mucha y cada vez tocaba más fuerte y más rápido…. Vooooy, ya vooy ahorita les abro… abrió la puerta y cuál fue su sorpresa, ahí estaba Güevaldo  el más grande de sus criaturitas con la esposa y sus tres endemoniados hijitos … ¡jefecita chula! ¿por qué tardo tanto en abrir? ¿qué no nos quiere ver?  ¿que sus riumas no la dejan? ay, usté siempre con sus achaques… noo m´hijo ¡como crees! ¡claaro que los quiero ver!, paaasen pasen, nomás cierren los ojos por que está un poco tirado, es que ya no puedo limpiar como antes… no hay fijón, mire jefa lo que le traigo, flores…

La sonrisa de la doña se le iluminó, misma que inmediatamente se le quitó al darse cuenta que… si, jefa le traje flor de calabaza pa’que  me las prepare en quesadillas, a usté le quedan re sabrosas… ay hijo, gracias ahorita te las preparo nomás que… y en eso sale doña Naborita echa la cochinilla (¿?) hacia la cocina, la cebolla y el ajo se le estaban quemando…

Jefa saque las cheves por que ya va a empezar el partido de las chivas y yo vengo crudón… uy, no seas malo sácalas tú es que estoy caliente de la estufa… ayyy siempre con tus achaques, a ver voy por ellas por que me estoy quemando en vida… gracias hijo… ¡ay jefa! ¡pus si nomás hay tres tecates! esas ni me gustan y son re poquitas, esas ni pa la muela (el que ya ni la amuela es el fulano… y por otro lado ¿las muelas se embriagan y/o digieren ?, y si es así ¿se embriagan al mismo ritmo que los dueños de las picadas prominencias de calcio? ), ahorita mando a Pipinito por unas guamas pa´que alcance, es más voy a mandar a traer un cartón pa´que usté esté contenta, ¡usté se las merece hoy en su día!…

En las siguientes 2 horas la escena se repitió muchas veces, los huevones “invitados” viendo el partido y la señora secándose las manos y el sudor de la frente con el delantal (el nuevo, por que la doña se lo había cambiado para que su funesta parentela la viera muy linda) iba a cada rato a recibir a las hordas de parientes gorrones que se presentaban en su casita para “festejarla“, dándole como presente de día de las madres 2 pomos de tequila, 3 de ron, un espantoso tortillero hecho con las manitas de su nieto Gorgonio y un florerito de plástico que contenía una flor también de plástico y que en una de sus hojitas tenía una etiquetita, que presionándola emitía una dulce y casi inaudible melodía .

Entre gritos y caguamas el partido de las chivas finalizó y se escucho una fina y bella voz gritando…. ¡jefa! ¿ya está la comida? ¡estoy ladrando de hambre!… ay mi’hijito  ya mero, el pozole ya está soltando el último hervor (¿cuántos hervores existen? ¿cuántos hervores se necesitan para cada platillo? ¿por qué nadie comenta del penúltimo hervor?), pero el arroz y los guisados ya están … si jefecita ahorita le mando a Teodulfa pa´que le ayude con las tortillas, a ver gorda deja de estar de huevona y ayúdale a mi jefa… ay no me digas así, ahorita le ayudo a tu mamá, sé que ella sola no puede con nada…

Entre las nietas y una de las hijas de doña Naborita ponen el mantel de plástico floreado (con inmensas flores rojas) y los cubiertos, entre todas llevan las tortillas y las cazuelas de la comida (más por hambre que por ayudarle a la doña) y los hombres se acomiden a llevar las chelas a la mesa así como arrimar una gigantesca tina de metal con 429 cervezas nadando entre los hielos.

Empezó la comilona y la doñita siguió calentando más tortillas y sirviendo a sus finos y bellos invitados por más de dos horas hasta que una de las nietas se dio cuenta (después de que ella ya había acabado de comer) y le dijo… ya abue, siéntese a comer, ahorita le sirvo… ¡gracias Perejilda, siempre tan buena niña! …

La doñita se sentó entre suspiros de cansancio y Perejildita le sirvió su comida, un poco fría pero a la doña le supo a gloria ya que desde que se levantó no había probado bocado alguno….a ver hijito, sírveme una cervecita que tengo mucha sed… ¿cerveza jefa? ¿por qué mejor no un refresquito? ya sabe que usté no pude tomar nada de chupe … ay m´hijo es que se me antojó, nomás una y ya… está bien pero si se empieza a sentir mal o le baja la presión no me pida ni me diga nada, conste que le avisé ehhh … si chiquito, ya sabes que una no es ninguna…

Para cuando la doñita estaba terminado de comer, el baile ya había empezado…. el baile del perrito, cuánto por las Nachas doña Cuca… el Santo, el Cavernario, Blue Demon y el Bulldog… y demás finas y bellas melodías que acompañan en todas las pachangas a la acalorada y beoda concurrencia, adicionadas con unos refinados y albueros regguetones, así como las infaltables canciones de bandas y grupos narcomelódicos.

¡Que baile! ¡que baile! …al unísono y rítmicamente todos gritaban para que doña Naborita se parara a bailar ….no, aún me falta llevar todo éste trasterío a la cocina y lavarlo… ande jefa  no se haga la remolona (¿?) y párese a mover el bote… siii jefecita usté párese y que las viejas le ayuden al rato… bueno está bien, pero nomás una cancioncita por que luego me duelen las piernas… ay jefa siempre con sus achaques…

 Baberto que ya andaba a medios chiles, la tomó de la mano y se puso a bailar con ella… ¡¡¡una quebradita!!!, ya se la pasaba por debajo de las piernas, ya se la pasaba por encima de la espalda, ya la hacía como rehilete encima de su cabeza, y la doñita gritándole a todos los santos habidos y por haber… ¡ay Diosito santo! ¡ay Dios de mi vida! ¡ay San Cayetano! ¡ay cabrón ya bájame!… uy jefa ya no aguanta nada, usté y sus achaques…
Ya ves, te dije que mi jefa era bien chingona pa´la bailada… si baboso, pero ahora ayúdala a pararse… ta güeno…

Entre varios ayudaron a doña Naborita a pararse y la sentaron en una sillita de éste tamañito, Prudencia le quitó el delantal y con él le echó aire, hasta que por fin reaccionó y dijo…. ¡ay mis achaques!…

El jolgorio continuó por varias horas, como a las 8 de la noche la doñita se quedó dormida en la sillita, cabeceando a más no poder (nadie le hizo el menor caso), pero a eso de las nueve de la noche, casi se infarta ya que cuando más dormida estaba, fue intempestivamente despertada por las tremendas y sonoras trompetas del mariachi que acababa de hacer acto de presencia en su humilde hogar… “El son de la negra” abrió el mariachesco  concierto, seguida por “El mariachi loco” y otras de esas desconocidas melodías, para terminar a eso de las once de la noche con “El rey” con todos los briagos cantando…. ay dios, que ya termine esto por favor, uy ¡los trastes! -pensó la doña- …. ipsofacto se paró hacia la cocina para ver si ya estaban ahí todos los trastes limpios y cuál fue su sorpresa al ver que salvo (¿no que salvo la salvaba?) 2 vasos, 3 platos, 1 tenedor y 4 cucharas,  todo lo demás estaba sucio y amontonado en el fregadero… son fregaderas -pensó- ahorita los lavo, no, mejor no, ya estoy muy cansada y las huevonas de mis hijas y nueras ya están bien pedas, mejor los lavo mañanita más descansada, mejor voy a mi fiestecita a divertirme….

La mentada fiesta siguió y siguió, a eso de las 2 de la mañana, doña Naborita se volvió a despertar toda adolorida por el delicado baile que se aventó y con el cuello hecho pinole por las cabeceadas… ya me voy ahí se quedan en su casa, yo me voy a la cama… nadie le hizo caso ya que para esas horas ya habían sacado la guitarra y todos (los que quedaban) estaban entonando (todos desentonados) una canción de Álvaro Carrillo…

Como pudo la doñita se abrió paso entre chamacos dormidos (los escuincles no pararon de gritar y corretearse durante todo el tiempo en que honraron con su presencia a su abuelita) y dos que tres borrachales que se encontraban tumbados en los sillones, llegó a su cuarto (más que un cuarto, parecía un sexto por lo reducido de su tamaño -pa’que le damos el cuarto más grande si ya está ruquita-) se quitó su delantal nuevo con florecitas, extremadamente sucio por el fragor de la batalla y se dispuso -por fin- a dormirse en su exmullida camita… a ver a quioras se van estos desgraciados borrachos y yo que me tengo que levantar tempranito pa‘ lavar todo el trasterío… volteó somnolienta y una sonrisa se le dibujo en su rostro al ver las sencillas flores que le había regalado el güero (el único regalo sincero que recibió ese día) y que estaban en un florerito rosa en su mesita de noche, al lado de la imagen de la virgen de Guadalupe, cansadísima, lo último que pensó antes de cerrar los ojos fue…

¡¡¡Pinche día de las madres!!!










lunes, 2 de mayo de 2011

El día de las madres (primera parte)

El siguiente escrito está dedicado a todas las maestras de jardín de niños, primarias y secundarias, así como a todas las mamás que han sufrido o sufren el insufrible Día de las Madres.
Como todos saben (al menos los que tienen) se aproxima el venerable, ansiado y a veces odiado día de las madres, tormento chino (creo que en esa amarilla república no se festeja) que un periódico inventó por ahí de los años veintes del siglo próximo pasado, con el fin de homenajear a la linda mujer que nos parió y/o nos soportó  y ha soportado durante nuestras elegantes y funestas vidas.
A ese ser inmaculado que nos preparó sopa (tipo Mafalda) y salvajes licuados con huevo y el cual nos tuvimos que tomar a ídem, a ese lindo ser que nos regaño y/o nos pegó con infinita delicadeza… sí a ese lindo ser había que dedicarle un día (pobres mamitas, yo creo que piensan que el día dedicado a ellas es una venganza de la sociedad por los coscorrones dados y el espeso y nutritivo licuado que en buen plan nos prepararon).
Y para tal efecto, en todas las escuelas mexicanas desde muchos días antes se preparan para realizar una fastuosa festividad que conmemora a  todas las dadoras de vida.
Las pobres profesoras se la pasan inventando que hacer para que los párvulos les den su regalito a sus mamis, consultan libros, revistas y ahora hasta internet, para poderle hacer un presente que no sea oneroso, que medianamente lo puedan realizar los escuincles y sobre todo que esté bonito. De éstas tres reglas básicas, generalmente ninguna se cumple, ya que sale caro, las maestras terminan haciendo los regalitos y de pilón quedan medio feitos… Ay maestra, el regalito quedó medio furris, ¿no cree? … es que lo hizo su hijito, con sus propias manitas de ángel … ahh que lindo, entons ta’ rebonito .
Días, muchos días (y sus respectivas noches) se la pasan las pobres profesoras confeccionando 43 o más regalitos, para que las mamitas se lleven una “sorpresa” cuando su bodoque se lo entregue… Ay Teodulfito ¡que lindo regalo! ¿qué es?… es un trapo para que se lo pongas a mi papá, para cuando planchen… ¿¿¡¡!!?? , ahh ya sé es un trapo para proteger el burro de planchar, pero ¿por que dices que se lo ponga a tu papá?… pus como siempre le dices: burro a ver si ahora si planchamos…
Otra tortura es el famoso bailable que hay que preparar y ensayar con profuso esmero para que las mamitas vean a sus chilpayates realizando extraños pasos desincronizados simulando el baile de los viejitos… uyy  ¡¡¡perdón!!!   ya no se les debe decir así (ni viejos ni ancianos), ahora es el bailable de los hombres de la tercera edad o el bailable de los hombres en la edad de la plenitud (¿plenitud? … si les quitamos las reumas, la diabetes, los achaques y unos 30 o 40 años y kilos, quizás).
A ver señoras, para el 10 de mayo vamos a requerir que le compren o le confeccionen un vestido de japonesa poblana a las niñas, para que bailen el “Jarabe Tapatío“… ¿no será de china?… no señora el bailable es jalisciense… ¿pus no que de Puebla? -comenta otra señora-… nooo es del estado de Guadalajara, cerca de Jalisco … a ver entonces el bailable es de ¿china-japonesa-poblana de Guadalajara?… ay señoras ustedes me hacen bolas, sólo hay que traer el vestido para el día de las madres y listo… y ¿cómo cuanto cuesta? …pues la mamá de Trifunseca dice que ella se los hace por $800.00 … ¿¡800!?  dicen al unísono… si, es que lleva mucha lentejuela y estará confeccionado en organdí (¿qué es eso?)… ahh está bien… -en secreto le dice una señora a otra- ni madres, está carísimo, yo se lo hago mejor y más barato…
Así que la bendita señora se aprestó a ir a “La Parisina” (lugar que por alguna extraña razón les encanta a multitud de mujeres) para comprar 2 metros de organdí, 5,000 lentejuelas, 6 metros de lazo de varios colores  y 3 metros de “cabeza de indio”   (¿? , ¿quién le puso ése nombre a una tela? ¿por qué? ¿el indio era cheyenne? ¿era tarahumara? ¿era de Bombay? ¿en que se parece una tela a la cabeza de un indígena?  y así puedo seguir hasta la eternidad, pero ahí muere, creo que es una de las interrogantes que tendré hasta que cuelgue los tenis) y entre codazos, pellizcos, gritos y mentadas (haciendo referencia a las mamás de ellas mismas) logrando comprar las cosas necesarias para confeccionar la vestimenta requerida para que sus angelitos se vean como tales, aunque tengan carita de Mefistófeles empachado, por la módica cantidad de $789.00... ¡ja! si supiera la mamá de Trifunseca lo que me ahorré, se pondría verde de envidia y se revolcaría en las llamas del coraje…
La señora además se gastó $28.00 en los pasajes, $48.00 en las memelas y el refresco que se refinó, $38.50 más en el hilo y los botones (que no encontró en la mentada parisina -mentada literal-), pero llegó feliz a su hogar y presta se dispuso a hacerle el vestidito a su chiquitina, se pasó varios días y noches haciéndolo y por ahí de las 3 de la mañana del mero día lo terminó, no sin antes pensar (al igual que todas las demás mamás y profesoras que estaban a la misma hora en friega)… ¡pinche día de las madres!
A las 6 de la mañana toda traqueteada se despertó y fue a levantar a su hijita… ándale Puchucletita ya es hora… ay no, otro ratito … que ratito ni que ocho cuartos (¿? ¿seis tercios no es lo mismo?) ya levántate, te tienes que bañar y probarte el vestido … con grúa la señora paró a la niña, la metió a bañar, la maquilló exageradamente (creen que mientras más pintadas, mas chulas) y se dispuso a probarle el vestido y… ¡¡ups!!, no entra la gordita Puchucletita, una lonjita por aquí,  otra por allá, el gordito debajo del brazo, total que no cupo la niña… híjole y ahora ¿que hago? …ay mami me aprieta un montón… te dije que no tragaras como pelón de hospicio (¿seguirán pelando a los huérfanos?), a ver ahorita te lo arreglo…
Agarró unas tijeras y una funda, abrió el vestido lateralmente y lo remendó con un pedazo de funda (rayada y con cocolitos)… a ver Puchis, ya quedó … ¡ay mamá quedó horrible! … ni modo tu tienes la culpa por tragona… ayshh.
Con calzador, muchos quejidos y resoplidos de ambas, por fin le logró poner el vestidito a la chavita, la madre se metió a bañar echa la ídem y se vistió con aquel vestido amarillo canario con mangas moradas que le regaló su mamá que esta bien feo y anticuado, pero que es el único limpio y que además le queda más o menos (nota.- Es el drama de una señora con una sola hija, multiplíquenlo por el número de vástagos que tenga y verán la chinguita que se llevan las mamitas) .
Salieron al 5 para las 8 a la escuela, la señora corriendo con su hija de bandera, llegó a la escuela apenitas, metiendo el pié en la puerta de entrada por que ya estaban cerrando y toda sudorosa, despeinada  y con el pié derecho todo adolorido e inflamado entró muy contenta y orgullosa de haber terminado la odisea… anda Puchucleta ve a formarte mientras yo busco un buen lugar para verte…
Pues cuál lugar, sólo encontró uno hasta atrás donde no se veía nada, se trepó a la silla y la prefecta con cara de gendarme mal pagado le gritó… bájese deai …es que no veo nada … no señora está estrictamente prohibido subirse a las sillas, así que pa’bajo …está bien.
Empezó la ceremonia con … ¡¡¡los honores a la bandera!!! (¿por qué? ¿es un homenaje a la madre patria? ) “Mexicanos al grito de guerra …” “…Masiosare el extrañísimo enemigo…” “Se levanta en el mástil mi bandeeera, como un sol entre céfiros y trinos (¿céfiros? según sé Céfiro -dios griego- tuvo abundantes esposas y amantes una de ellas era su hermana)…“ y así hasta que termina la patriótica ceremonia (bueno en mis tiempos así se estilaba y cuando mis hijos iban a la primaria además se cantaba el himno del Estado de México, se los juro).
Después vino el discurso del maestro del 4° C, entre aburridas y melosas frases recuerda a su santa madrecita y a las demás que se encuentran en ese recinto del saber.
Por fin acaba el rollote del profesor que estaba ataviado con un saco que algún día fue de color café, unos pantalones todos lamparosos color verde perico, una sufrida camisa blanca que estaba a punto de reventar, pero que unos heroicos y estoicos botones se lo impidieron y para rematar portaba una corbata floreada con todos los colores existentes (dicha vestimenta que ostentosamente lucía, lo único que indica es el paupérrimo sueldo que perciben nuestros gloriosos profesores y bueno… el mal gusto del fulano), para continuar ahora si, con el festival madrileño (de madre, no de la dizque madre patria).
Inaugurando la festividad se presentó el 3° B , bailando las tehuanas a ritmo de marimba, luego siguió el baile de 5° A, que correspondía al de los hombres adultos de la tercera edad en plenitud oriundos de Michoacán (vulgo el baile de los viejitos), y así continuó el bochinche con los demás bailables… la señora bien encabritada por que no veía ni madres y las únicas que veía eran aquellas señoras que se ponían enfrente de los niños bailarines para tomarle mil fotos a su draculita disfrazado de lanchero acapulqueño para tratar de bailar el Tico-tico, esto a pesar de los múltiples ruegos de la directora para que no entorpecieran la vista de los demás… y ahora que hago pa’ver a m’hija y tomarle unas fotos… ahh ¡ya se! … entonces fue al bote de la basura que está junto a la cooperativa (¿? ¿quién coopera? ¿qué cooperan? ¿existe alguna coperacha?) y encontró un mecate de buen tamaño y fue directo a donde se encontraba la festiva ceremonia, localizó una viga que iba del salón del 2° A, hacía el baño de las niñas y que estaba justo encima de la bella representación danzística, aventó el mecate, lo amarró del tubo de la cancha de voleibol y con el otro lado del mecate hizo un nudo ciego (no sordo) alrededor de su cintura y posteriormente les dijo a dos papás que estaban hasta atrás (no ebrios) igual que ella… ay, no sean malitos desaten ese lado del mecate y levánteme un ratito, nomás en lo que dura el bailable de mi hijita, anden ¿siii?.
Los señores extrañados pero complacientes obedecieron a la señora y a la de tres subieron en vilo a la señora, con muchos trabajos ya que la señora pesaba unos sofocantes 92 kg.
Feliz de ver como alzaba el vuelo y además por el hecho de saber que era privilegiada por la excelente vista que iba a tener,  la señora se dispuso a sacar de ipso facto su cámara por que ya iba a empezar el jarabe chino-japonés-poblano-tapatío…. empezó el bailable y ella a tomar las 435 fotografías de su linda y casi asfixiada niña… ay que bonita y chapeteada se ve mi hija… sin notar por estar distraída, que los dos amables señores estaban echando el bofe a diestra y siniestra y que por ésta razón se decidieron mejor amarrar a la señora de un travesaño adjunto al salón 2° A.
Cuando por fin acabó el jarabe chino-japo… ay ya! , el bailable de la niña, la señora gritó levemente… ¡ya! ya me pueden bajar… pero pues nadie la peló y ya medio desesperada se dio cuenta que aunque pareciera increíble, nadie la había visto trepada. En un minuto y con una leve despedida la directora dio por finalizada la ceremonia, los papás se empezaron a incorporar de sus asientos… en esas andaban, cuando un niño gritó… ¡¡¡una piñata!!! …. Y antes de que ella pudiera gritar, un malvado escuincle le dio un garrotazo entre ceja, oreja y sien y la desmayó….pobre mujer, los niños la confundieron con piñata (al menos estaba vestida como tal), después de que 14 niños habían pasado (“ya le diste una, ya le diste dos, ya le diste tres y tu tiempo se acabó“… cantaban los chamacos), su propia hija la reconoció y grito… ¡mi mamá, mi mamá! … ¿en dónde chiquita? …ahí en la piñata … ay niña ¿cómo crees? …¡¡¡síí la piñata es mi mamá! !!!
Se interrumpió la piñatesca festividad, los niños dijeron… uy faltaba yo… ay de todas maneras la piñata está re fea… sii mi piñata de buzlaiyir estaba más chida… y por esos rumbos siguieron rumiando los insatisfechos críos.
Entre el maestro del traje chulo y la prefecta bajaron cuidadosamente a la lastimada dama que parecía Santo Cristo, presto dicho profesor procedió el muy cabrón a darle respiración de boca a boca y en un instante la pobre mujer despertó y al sentir en su boca al hijo de Belcebú, procedió a vomitar encima del acomedido maestro, estropeándole su fina y heroica vestimenta.
Ya en casita y en la comodidad de su cama la estropeada señora despertó después de que escuchó el mugido de su obeso maridito diciéndole… ¡prepárate vieja que ahora si te voy a planchar!… ¡¡¡en la madre!!!