Ante las múltiples solicitudes (como 2 ó 3) para que creara un blog en las que estuvieran algunos de mis escritos, ahí se los dejo para que opinen lo que se les dé la gana, nomás no exageren...

lunes, 25 de julio de 2011

El cumpleaños del bodoque

Viernes, 15:02 hrs. la plancha del zócalo se erige somnolienta ante el gris terciopelo que la cubre, debido a los gruesos nubarrones que pronostican una intempestiva lluvia, una señora emerge tambaleante de una de las salidas del metro capitalino, con sus finos y delicados cabellos en total desorden, o sea… muy desgreñada y con la falda al revés (pero no crean que con la falda volteada de atrás para adelante, sino que con el fondo pa’afuera), aún no se reponía del estrujamiento al cual fue hostilmente expuesta en el multitudinario medio de transporte, cuando una viejita tímidamente se le acercó y le dijo…

Oiga señora, se le subieron las copitas… ¿a mi? ¡noo, si ni siquiera he tomado nada!, ando toda desgreñada por los apretujones del metro… no, señora ¡se le subieron las copas del brasier! (chiste malo y viejo, pero queda ad-hoc)… ¡ah caray!… y en eso varias señoras se acomidieron a hacerle “casita” para que la mujer se arreglara lo mejor posible.

Muy apenada dio las gracias a todas y emprendió el camino hacia las atestadas calles del centro capitalino, al entrar a un vetusto local pensó…

-Ay a ver si es cierto lo que me dijo mi comadre que aquí está más barato todo-.

… ¿En que la puedo servir?… -¿a mi? en nada, viejillo feo- fíjese que mañana es el cumple de mi bodoquito, y quiero comprarle todo lo necesario pa'que la pase muy divertido con sus amiguitos y primitos... ah que bien, y cual es el tema de su fiesta... ¿tema? no, no quiero ninguna canción en especial... no, me refiero a que si hay algún personaje en especial para que usté le haga su pachanga a su chipuchirris... ¡ahh siii! pus quiero todo que tenga la imagen de buslaiyir... ¿bus laiyir? ¿es algún camioncito?... noo, es el astronauta que sale en toistori... ¡ahh si ya se! ¿y que desea comprar con ese personaje?... pus pus, mire necesito 100 platos, 100 vasos, 100 cucharas y tenedores, 100 gorritos, 4 manteles, 500 servilletas y todo lo que tenga de bus... está bien... ah y si tiene una piñatita pus también... mmm, no tengo una piñatita, pero tengo una piñatota, ¿que le parece?... a ver... y en eso que saca tremenda piñatota de este tamañote (casi casi de mi frugal estatura -quienes tienen el disgusto de conocerme, ya saben que yo estoy flaco, chaparro y narizón-).. ¡ay está re grandota! y luego ¿cómo me la voy a llevar?... pus con mucho cuidado... ¡no sea payaso! en serio y como me llevo esa cosota... ¿que no trai coche?... no, pus apenas si me alcanza pa´l metro... uy, pus llévesela abrazadita y ya... a pus si verdá... está bien démela, ¿oiga y usté no sabe en donde puedo comprar tecojotes?... ¿tecojotes? no serán ¿tejocotes?... pus esos, y además quiero mas fruta pa´la piñata... no señora, si le pone fruta a la piñata va a pesar mucho y además a los escuicles ya no les gusta eso, mejor cómpreme unos dulcecitos y listo, eso les gusta más a los chamacos... ah pus si, ¿y con cuantos dulces llenaré ésta piñatota?... mmm, con unos 18 kilitos y ya... ¿18 kilos? nooo, deme nomás unos 10 kilos y lo demás lo acompleto con unos plátanos que tengo... ta'bien... oiga y por aquí ¿no sabe en donde pueda encargar un pastelito con la figura de buslai?... si mire, aquí a dos locales hay una panadería, ahí los hacen re-sabrosos y baratitos... ah que bien, ¿cuánto le debo?... a ver, tres por seis veintiuno, mas ocho, treinta y dos, por cuatro, son mil doscientos ochenta y cuatro... ¿cuanto?... 1,284 pesos y le voy a regalar unas serpentinas, y un puñito de confeti que me sobró de antier ¿le parece?... ah, así siiii, ¡que bien! ¡gracias! -¡me rayé!-...

La pobre señora se retira cargada como húngara (¿los húngaros serán buenos pa'cargar bultos?) con varias bolsas en los brazos y al Buzz Lightyear sobre los hombros, como si fuera el torero más triunfante y sanguinario o como si fuera el campeón mundial de matatena (no falto el güey que gritara... ¡toorero! ¡toorero!).

Como pudo la señora llega a la panadería y pide hablar con el maistro pastelero, en eso se acerca un bodoque de éste tamañito, bien prietito él, pero blanco, blanco, todo empanizado, como si se hubiera revolcado en cal... ¿qué desea?... quiero un pastelito con la figura de buslaiyir... mmm, de cuántos kilos... uy no se... van a ser como cuarenta niños y sus papás... ¿mis papás?... ¡noo, los papás de los niños!... ahh, pus yo creo que con unos diez kilos... ta'güeno... pero además quiero que le pongan el nombre de mi retoño... ¿y como se llama el susodicho?... ¿cuál susochicho?... dije susodicho, o sea el niño ojomeniao... bueno si, como que se le va un ojito, algo así como que ve pa'l norte y pa'l sur al mismo tiempo, pero no se le menean los ojos... me refiero a cual es el apelativo del niño... (¿?)... ¡el nombre del niño!... ah ya caigo, póngale Felicidades Pito... ¿pito?, silbato dirá usted... nooo, se llama Agapito, pero le decimos "Pito" o "Pitillo"... uy, y ¿no tiene algún otro nombre?... si claro, pero no creo que quepa en el pastel, por que su nombre completo es: Agapito Simeón... -¡que cagado nombre! o más bien ¡que miado! jijiji- híjole mejor le ponemos Pito y ahí muere... pues si, así se vería bien bonito... -¡precioso!- oiga y si no es indiscreción, ¿por que le pusieron ese nombre?... ahh, es que como ahora le ponen nombres gringos a los niños como Brayan o Britni o Espirs, pus mi marido se empeño en ponerle el nombre de alguien de su familia combinado con el suyo, y como además es hijo único, entonces ese de repente se le ocurrió, por que su padre se llama Teodulfo Simeón, su mamá se llama Mamerta y mi esposo se llama Agapito Meade, así que se escucha re-bonito el nombre de mi chiquitin, Agapito Simeón Meade Culebro... ay si que chulo nombre -¡¡¡¡!!!!-... y usté maistro ¿como se llama?... ¿yo?... -pus ni modo que el fulano que hace las teleras- si usté... yo me llamo Flanberto... ah también está bonito su nombre... si verdá, aunque mi vieja me dice "Flancito", me imagino que por dulce... -y yo me imagino que por aguado- sí seguramente, oiga ¿y en cuanto me saldría el pastel?... por ser pa'usté serían dos mil pesitos... ¿dos mil?... así es, pero le regalo las velitas ¿cuantos años cumple el Pito?... seis... ¡seis velitas de regalo!.... ah, así siiii, ¡que bien! ¡gracias! -¡me rayé!- , -¡que bueno que le hice caso a mi comadre, me salió todo baratísimo aquí en el centro!-.

Feliz y bastante cargada, como pudo entró en el pulcro y despejado andén del metro (no sin antes darle una mordida -física y monetaria- al policía de la entrada, por que no la dejaba entrar al eficiente medio de trasporte, por la piñatota).

¿Y ahora como le hago para entrar al vagón con mi piñata?, ¡ahh ya sé!...

Entonces la doñita puso las bolsas en sus manos y como pudo se metió abrazando la piñatota al atestado vagón.

Mamá, esa señora va abrazando muy fuerte al buslaiyir... es que no ha de tener marido m'hijito... Ya viste amorcito, esa señora se anda fajando cañón al bus... Mira Panfleto, ¡que vergüenza! esa vieja no se puede esperar a llegar a su casa para hacer sus cochinadas... Y así mil y un comentarios surgieron en el transcurso del tortuoso camino.

Por fin la señito llegó a su casa, toda maltratada y mas despeinada que el "Glostora" de los Xochimilcas, puso las bolsas en la mesa del comedor, y al tratar de parar la piñatota en el piso... ¡bolas! que se le cae cuan corta era, y digo corta, por que por alguna extraña y perversa razón al mentado Buzz Lightyear... ¡le faltaba de la cintura para abajo!, la pobre señora ni cuenta se dio en que parte le habían cortado las extremidades inferiores.

Híjole, ¡que méndigos, ya se volaron la mitad de mi piñata! ¡y ahora que hago!

Pensó y pensó y en un derepente se le ocurrió una ideota. Corriendo fue al cuartito de los cachivaches y encontró la mitad inferior de una piñata de Barney del cumpleaños anterior del Pitillo, hizo una ollota de engrudo y como pudo embonó y pegó ambas partes de las piñatas. Al retirarse para ver su obra de arte, cual fue su sorpresa al darse cuenta que... ¡había pegado la parte inferior de Barney al revés!,  de tal manera que el tal Buzz se veía como si estuviera superdotado de salva sea la parte y además con un tono púrpura muy chingón.

-¡Ay que mensa! ¿y ahora que hago?, mmm, nada, así lo dejo, no creo que los escuincles se den cuenta-.

Muy cansada, pero contenta dispuso a hacer de cenar y a tratar de dormir, por que al otro día tenia que preparar todo para la Pitofiesta (no sin antes, atender a su bodoquito, levantar algo de la casa y atender también a su barrigón y apestoso marido en las artes "amatorias" -lo bueno es que el fulano se dormía a los 2 o 3 minutos de iniciada la contienda-).

A las 6 de la mañana, la señora (¿por que no le he puesto nombre a la protagonista de ésta historia? ok, ok, vamos a bautizar a la protagonista, ¿qué les parece si le ponemos...mmm, Escupitina Culebro? -Pita Culebro pa'los cuates-) Pita se levantó muy alegre y hacendosita, se dispuso a barrer, trapear, sacudir y a realizar las demás labores propias de su sexo, mismas que las mujercitas están obligadas a realizar (¡ya, ya estuvo! hasta acá me llegaron las mentadas y las rechiflas. Retiro lo dicho), para luego poner todos los adornitos buslaiyeros para la fiestecita, acomodar mesas (sonó a albur) y las sillas, poner los manteles y (of course) hacer toooda la comida (hot dogs, gelatinas, volovanes y cuanta madre).

Con la fresca de las 11 de la mañana Agapito grande (¿grande? juar juar) le dijo a su maridita... Pita ¿en que te ayudo?... ah mira me podrías ayud... ah ya se, yo voy por las chelas y los chescos, ¿ok?, al rato regreso.

Y el muy... regresó como a las tres y media de la tarde ya con medio estoque y con medio regimiento de su runfla de amigotes... ¡Ya vine Pita! ¡danos de comer!... ¡Pito Meade mira como vienes! ¡y de pilón traes a tus amigotes!... ohh vieja usté agarre la onda ¿qué hay de comer?... pus nomás los volovanes y ya herví unas salchichas... ¿salchichas y volovanes? ¡umta!... pos si quieres y si no lárgate con tus briagadales pa'otro lado... dicho y hecho, gurbay Pita... espérate, espérate, ¡no te lleves las cheves y los refrescos!... ok, ok, ¡vieja bruja!... -desgraciado, aún me falta arreglar un chorro de cosas y se larga con esos hijos de Gengis Khan, y de pilón ya van a llegar los invitados, ¡uy es tardísimo! espero que no se tarde el payaso-.

En eso tocan el timbre de la puerta, abre la pobre Pita y... el brincolín infladín señito... ¿cuál brincolín infladín?... pus éste que está en la camioneta... si, pero ¿quién lo pidió?... pus un tal Meade, algo así como meade el pito... es Agapito Meade... ¡pus ése!... ahh que bien -qué lindo si se acordó de su bodoquito- ¿y lo pagó?... nel, lo rentó por 5 horas y me lo tiene que pagar ahorita... -¡hiiiijoo de su...!- está bien ahorita se lo pago, ¿cuánto es?... nomás mil varos... ¿mil?... si mil, pero la inflada es gratis... ah, así siiii, ¡que bien! ¡gracias! -¡me rayé!- (por lo visto ésta mujer ¡no aprende!)...oiga ¿y dónde le ponemos el brincolín infladín?... ah pus allá atrás en el patio de atrás... oiga, cómo que no cabe muy bien... usté hágale espacio, si cabe... ¿despejo todo?... ¡si todo!... conste ehh.

Al rato empezaron a llegar los invitados, con sus bellos y tranquilos vástagos, la pobre Pita no se daba abasto ya que los infernales hijos de Belcebú no paraban de gritar, saltar y correr... ¡ay preciosito bájate de los sillones! ¿qué no ves que tienes los zapatos llenos de lodo?... ¡ay m'hijto no te comas los pececitos! ... ¡chiquitín ya me rompiste el florero!... ¡mi amor, no te montes arriba del perro, es chihuahueño!... ¡cariñito, no le pongas lombrices a los volovanes!... y así por el estilo. Además tenía que atender a los tragones y sedientos papitos de los infelices escuincles.

Comadre, ¿qué no tiene algo que raspe el gañote? la Lulú roja sabe a madres, y no me vaya a hacer daño... si compadrito, ahorita le traigo una cervecita...

En eso se oye un crujido seguido de un estruendo en el patio de atrás.

Ay compadrito sírvase usté, las cervezas están en una tina afuera de la cocina, déjeme ver que pasó allá atrás... si comadrita no se preocupe -voy a aprovechar, ahorita me agarro unas seis o siete chelas pa'mi, por si luego faltan-.

Cuál fue la sorpresa de la pobre Pita al llegar al patio de atrás... ¡Mi jacaranda! ¿por qué la cortaron?... asté me dijo que despejara todo y pus... ¡pero no mis platitas y mi arbolito!... pus ya ni modo, pero no se preocupe ya cupo el brincolín infladín... -¡hiijos de su...!- híjole, pus si ya que...

¡¡¡Craaaash!!! se escuchó adentro de la casa... ¡Y ahora que pasó! -pensó la mujer-... 

Se metió a la sala y encontró una imagen dantesca, los vidrios rotos de la sala gracias a un certero pelotazo y la prima Cuchufleta sangrando ostentosamente del cráneo... ¡Cuchu! ¿qué te paso?... la tal Cuchu, con la mirada extraviada no respondía, así que pronto la llevaron entre algunos acomedidos invitados hacía la recámara de Pita -no sin antes darle una buena manoseada, aprovechando su letárgico estado-. Pita y su comadre procedieron a curar las heridas, cuando de repente sonó otra vez el timbre de la puerta...

-¡¡¡Y ahora quién carajos es!!!- ¡Voooy!, comadrita le encargo a la Cuchu, no sea malita, voy a abrir... no se preocupe comadre ahorita me queda como nueva.

Abre la puerta y se apareció otra imagen dantesca, era el payaso "Chupirul" en claro y nítido estado de embriaguez.

Shhhoolasss, shoy el payashito "Chupiruuul" ¿aquí es la fiesta de Shimeoncito Meade?... si, aquí es, pero mire como viene... ¿como?... ¡pus bien persa!... nooo, vengo re-bien, shoolo que me dieron una probadita de un mezhhhcalito -¡hip!- en la otra fieshhteshita... uy, ta' gueno pus pásele -sirve que se apaciguan un rato los escuincles-...

Dicho espécimen de clown no estaba feo... ¡estaba horrible! su tez estaba pintada con un muy pálido y disparejo tono rosáceo que combinado con el verde amarillento de su fea cara daba como resultado un color indescriptible, como no se había rasurado en días, tenía pelos por todos lados que sobresalían del maquillaje, una ceja la tenía más o menos bien pintada, pero la otra la tenía toda chueca (parecía la carretera a Cuernavaca), tenía un diente pintado en el labio inferior y el otro olvidóse de pintarlo, así que se veía como chimuelo, la nariz la tenía roja pero sin bolita, o sea con un tono rojo briagadales muy natural y ese mismo tono se apreciaba en sus ojos inyectados de alcohol. 

Estaba ataviado de una muy vieja camisa toda roída y un dizque chaleco que alguna vez fue verde, como estaba por demás panzón, su prominente vientre (con abundancia de pelos y ombligo) se salía de la pobre vestimenta, un pantalón a cuadros que milagrosamente se sostenía en lo que alguna vez fue una cintura y para rematar poseía un zapato más grande que el otro uno rojo y el otro amarillo, total que daba miedo el payasito.

¡Imagínense cuando entró a la casa! seis niños lloraron, dos se escondieron detrás de sus mamás y uno más se quedó trabado (no se preocupen, con dos cachetadas y unos hielos en la espalda el chiquitín reaccionó).

Mamá, ese payasito usa de la misma loción que se pone mi papá los fines de semana... ay mami, prometo tomarme el licuado todos los días... mamita chula ¿ese es el coco?... ¡pinche Pito no vuelvo a venir a tu cumple !... y así fueron discurriendo (¿?) los comentarios.

A ver mish amiguitoshh, vamos a empezhaar con el chow de chu payachito "Chupiruulll", ¡chentaditoshh toodosh chentaditoshh!... Ya sea por miedo o por susto, pero todos los chavitos se sentaron inmediatamente.

A ver amiguitoshh, voy a hasher una shuertecita, aquí tengo dosh pelotitasshh, una la colocolo en una mano y la otra la colocolo en la otra mano, y ahoraaaa, ¡las deshapareshhcoo! ¡a ver amiguita! ¿en donde quedaron las bolitashh?... ¡abajo de su panza!... (¿?) ¿abajo de mi panshita?... siii, se le salen del pantalón, ¡pero ya le salieron pelos!... ¡ah caray!... Y en eso vio que el cierre del pantalón lo traía abierto, raudo y veloz se lo cerró, pero con su estado de embriaguez, no se dio cuenta y se machucó una de las pelotitas... ¡¡¡Aaayyy güeeeey!!!! gritó sonoramente, uno de los papás se apresuro a darle uno de los hielos de su cuba, después de unos minutos, ya más repuestito (y con un grado menos de embriaguez -por el susto y el dolor-) le dijo al señor... aquí tiene su hielo... ¡primero muerto! no gracias, así me tomo mi cubita, tibiecita.

A ver mish shimpáticoshh chiquitineshh, ¡quién tiene la mamá másh buena y linda!... todos los niños presurosos alzaron la mano... a ver ¡que pashen toodash las mamásh buenashh!, usté no señora, dije buenas...
Y así continuó el show, por una media hora más, hasta que doña Pita, interrumpió el fino espectáculo diciéndole al sano payasito... ¿sabe que? ¡ahí muere!... ¿por qué? ¿qué no le gushhtó el chow? aún me falta un rato massh... no, no, ¡ya! cóbrese la hora y ya lléguele... ta' bien, pero ¿no me regala un taquito, pa'l camino?... está bien.

Presurosa fue a la cocina y en una servilleta le dio unos cuantos volovanes... ¡uy que pobres!... ay señor ¡ya váyase!... eshhtá bien de mejoresh cashas me han corrido... si, si, adiós.

Uffff, a ver todos los niños, ¡vamos a partir el pastel!... siiii...Y en eso, ¡madres! que se escucha tremendo guamazo seguido del llanto de un chilpayate.

- ¡Y ahora queee!- ¿que pasó?... en eso entra un niño, llorando y con tremendo chichón (en la cabeza, no piensen mal)... ¡Tlahuizcalpantecuhtlito! ¡que te pasó!... ¡me callí del broincolín infladín!... uy, a ver ahorita te curo, pero ya no chilles...¡buaaaaaaa!... a ver compadre consígame otro hielito (quién iba a pensar que los hielos iban a ser uno de los principales protagonistas de éste bodrio llamado cuento)... uy comadre creo ya nuay... pues déme el de su cuba... ¿otra vez?... si ande no sea malo... ta'bueno... ya como pudo le bajo un poco el chipote y consoló al niño dándole uno de los plátanos de la piñata.

A ver, ahora siii ¡el pastel!... todos los niños se reunieron en torno a la mesa en donde estaba el pastel con la imagen de Buzz Lightyear, aunque por lo fragoroso de la festividad, dicho personaje carecía de uno de sus cachetes y los ojos ya se le parecían a los ojos del Pitillo, o sea estaban con grado de presbicia muy marcado, cosa que ya no le importó a la Pita, pero si a su vástago que estaba todo compungido y sumido en su silla...

¡¡¡Qué se pare el Pito!!!... ¡siii! ¡que se pare! ¡que se pare!... ya medio animadón el chiquillo se paro en la silla y empezó la ceremonia que todos conocemos...
Eeestas sooon las mañaniiiitas... ¡pide un deseo! -deseo que ¡ya se larguen!-...¡que el Pito lo muerda! ¡mordida! ¡mordida!... con salvaje empujón al niño lo aventaron al pastel y por poco lo ahogan, debido a que le entró pastel hasta por las orejas, presurosa doña Pita procedió a limpiarlo por que el chamaco había adquirido un bello tono violáceo (¿lo vio lacio? -bueno si, el chavito estaba un poco lacio, pero luego se le quitó-).

¡Vamos a partir la piñata!... siiii... niños y adultos salieron al patio, cuando doña Pita sacó al mentado Buzz.... jajajajajajajaja tanto niños como adultos soltaron la carcajada al ver al viajero espacial armado de tremendo instrumento debido a la regada de la señora, pero esto no le importó hasta que se dio cuenta que su vecina Filibundia se había desmayado de la impresión... ¡compadre!... ya se, ya se, los hielos... nooo, compadre ahora es el alcohol... ¿no le hará daño tomar Ron Cagüey?... no sea menso compadre, el alcohol del 96, del que tengo en la repisa del baño... ahhh.

Presurosa organizó todo para la partida de la sugerente piñata... a ver niños fórmense por estaturas...

¿Mamá si me como la sopa y la ensalada podré estar como el Buslaiyir?... (ay m'hijo si eso fuera, a diario le daría eso de comer al disfundido -de disfunción- de tu padre) si m'hijo un poquito, pero no de ese tamaño, ni de ese color... ahh.

Dale, dale, dale no pierdas el tino... ya le diste una, ya le diste dos, ya le diste tres y tu tiempo se acabó... pasaron tres veces todos los escuincles y la maldita piñata no se rompía (debido a las 3 capas de engrudo), pero si el cráneo de dos niñas y un niño, harta de eso, doña Pita sacó la escopeta del abuelo Casiano y con un certero escopetazo, dio fin a la existencia de tan bizarra piñata. Los dulces se hicieron pinole y los plátanos estallaron de tal forma que todos los invitados (incluyendo a los fulanos que habían ido por el brincolín infladín) quedaron embarrados de la amarilla fruta.

Indignados y molestos los invitados y los gorrones procedieron a retirarse en manada.
Yo me traje los regalos... hiciste bien Fulgencia, hiciste bien.

Al escuchar tremendo estruendo, una patrulla hizo acto de presencia para tratar de entambar a doña Pita, pero con un quinientón, ella salió de tal dificultad.

A las 3 de la mañana la pobre mujer estaba extremadamente cansada de la fiesta y de haber recogido gran parte de los estragos ocasionados durante la tranquila y pacífica festividad.

-Mañanita limpio las paredes embarradas de plátano-... Vieeejaa, ya vine, ¡dame de cenar!... que cena ni que ocho cuartos, estoy muy cansada y tu vienes bien briago... uysshhh, a poco está enojadita mi gordita chula... enojada y cansada, vete a la cocina y sírvete, creo que aún quedan volovanes sin plátano -pero con lombrices-.... ¿plátano?... si ¡ve y sírvete!... ta' güeno, nomás no te me esponjes.

Doña Pita a punto de dormir ve de reojo que entra su maridito como energúmeno, se quita el cinturón para darle unos cintarazos (pus ni modo que unos tirantazos) y le pregunta... ¿¡que chingaos hace un payaso abajo de la mesa de la cocina!?... -¡pinche payaso infeliz!-.

Nota.- No se preocupen por Pita, ella aún tenía un tiro en la escopeta del Abuelo Casiano.

Sean felices!!!
El Flaconauta.

P.D. Si sus hijitos andan de necios, renuentes y respondones, si gustan, les puedo dar el número telefónico del payasito "Chupirul"... De nada. 

miércoles, 13 de julio de 2011

Pendejum Est...

Distinguido quórum.

Reconozco que mi coeficiente intelectual no es muy alto que digamos y además sé que mis conocimientos sobre cultura general son frugales en demasía, por lo que disto mucho de ser un genio, por otro lado sé que la mayoría de nosotros los mortales somos ignorantes en una gran gama de temas, pero según yo, una cosa es ser ignorante o neófito en un asunto y otra cosa (es otra cosa) es ser estúpido.
Lo anteriormente escrito es debido a que de vez en cuando (algo así como a diario) me llegan clientes que deveras deveritas, o son muy tontos o se hacen y como he escrito en otras ocasiones a mi me desespera mucho éste tipo de personas, no se si por que soy muy desesperado (obvio ¿no?) o por que mis papis chulos re-preciosos no me dotaron de la suficiente paciencia como para soportar tanta pendejés (bueno creo que acabo de rebuznar o sea que redundé, ustedes dispensen -dispensar es… ¿no pensar?-).
Esto lo digo sin la más mínima intención de ofender a tales personas, pero la verdad mi poca capacidad de tolerancia se ve por demás apretujada por la tontería, han de pensar: ay, pinche flaco delicadito, como se nota que jamás ha dado clases o a ha tenido que capacitar a alguien… pues fíjense que no, por que en mis veinte años que trabaje como empleado tuve que capacitar a un sinnúmero de personas y por ahí di unos cursitos de historia del arte (como si yo supiera lo suficiente en ese tema… -pobres peritos, se han de haber quedado en las mismas-) y siempre de los siempres me exasperaron las personas que no entendían a la tercera, y siendo sincero, si a la tercera explicación no entendían, pues mejor los dejaba con la duda -sorry- .
Todo lo anterior lo escribo por que al parecer todos los clientes babas al parecer se pusieron de acuerdo, de tal manera que los últimos días han abundado éste tipo de especímenes que no entienden ni a la tercera…
Oiga ¿tiene servicio?… no, por que no hay luz… no importa, sólo quiero una impresión… (¿¿¿???).

Señor me puede ayudar… claro, ¿pa’que soy bueno? (¿?)… es que no entra… ¿qué no entra?… pus esto… ah ok, mire, ábrale aquí, píquele allá y espere a que le salga (esto más bien parece albur)… ah ya entendí… 
A los 2 minutos… oiga no funciona… mmm, ¿le abrió aquí, le picó allá y le salió?… no, le piqué allá, le abrí acá y no me salió nada… ah, es que le tiene que abrirle aquí, picarle acullá y le sale inmediatamente… 
A los 3 minutos… oiga ya hice lo que me dijo pero no me sale lo que yo quiero… ¿si le picó donde le dije?… si… ¿de veras?… siii… a ver -entonces yo le abro, le pico y le saco lo que él quiere- (todo sin albur ehhhh)… ¡ah ya! ¡gracias!… ¿ya vio como lo hice?… si ya me lo aprendí pa´la próxima… okis.
A los 5 minutos… oiga ya se me trabó… mmm ¿pues que le hizo? … nada, sólo lo que me dijo… pero, ¡si tiene 8 páginas iguales abiertas! … ¿en donde?… aquí en las pestañas… ¿cuáles pestañas?… éstas como hojitas que están aquí arriba de la pantalla… ahh es que yo no se… ok, mire se las voy a cerrar y sólo trabaje en una, si necesita de otra diferente me avisa… si…
A los 30 segundos… Señor, y ahora que hago… ¡pues que quiere hacer! -en ese instante yo ya estoy a punto de sacar espuma verde por la boca- le digo entre amable y encabronado (¡qué difícil es poner una sonrisa estando uno irritado! -irritado espiritualmente, no del occipucio-)… es que no me salió lo que yo quería que me saliera… ¿le picó aquí?… no, le piqué acá… y ¿le abrió aquí?… no, le abrí acá y me salió esto… (grrr) bien, píquele aquí y luego ábrale en ésta página y luego le va a desplegar lo que usted necesita… está bien, ha de pensar que no entiendo, pero sí… -ajá- 
Y así se están por una larguísima e interminable hora (o más)… ¿cuanto le debo?… 8 pesos (y un hígado nuevo)… uy que barato, a ver si vengo más seguido, pa’ que usté me enseñe… híjole es que no doy cursos… pus así nomás, con que usté me ayude con eso me doy por bien servido… claro, lo que guste (¡bien servido me gustaría estar para aguantarlos!).

Éste es un caso a manera de ejemplo, por que en serio que son aún más babas y de pilón las opciones para que NO hagan las cosas que ellos requieren son infinitas. Ahora imagínense cuando vienen 2 ó 3 de estos individuos o individuas al mismo tiempo, uy mi bilis y mi estabilidad mental pienso que están de pocas tuercas, aunque… no se por cuánto tiempo.

Esto me sucedió hace unos días:
…Oiga como que éste correo no se deja… ¿no se deja? ¿cómo que no se deja?… me dice la máquina que no existe éste correo… me asomo y veo que estaba como amendosa@hotmeil.con, ahh, así no se escribe… ¿entons cómo?… se escribe con “a” y con “m” al final… ¿pus que Mendoza no se escribe con “s” de viborita?… generalmente va con “z” de piquitos (¡así le contesté!)… ahh, pus ya lo puse, pero no se deja… es que hotmail.com va con “a” y con “m” al final… ahh, pus de todas maneras no se deja… a ver, por que no se deja -me asomo y decía amendoza@hotmeil.cam -, no mire se escribe así -y ya se lo deje bien escrito-… es que mi compadre me dijo que se escribía como meil punto con, pus yo así lo deje… mmm, nop, ya está bien, ahora ¿que quiere hacer con ese correo?… pus enviarle mi curriculu a mi compadre… y ¿trae su curriculum en algún dispositivo?… ¿dispositivo? ¿qué es eso?… pues que si lo trae en alguna memoria usb o en algún disco (pa’no entrar en detalles sobre dispositivos, por que al parecer sus papás no lo utilizaron)… no, no tengo de esas cosas… ahh entonces apenas lo va a hacer… pus yo creo que si, por que me dijo mi compadre que se lo enviara… ah, muy bien, entonces mire, aquí tengo unos machotes nada más para que llene alguno y luego se lo envía… ¿el machote? ¿cómo que un machote? (se me quedó mirando con ojos de desconfianza e incertidumbre) …así se les dice a algunos formatos que son sólo para que se llenen con datos personales… ahh pus si… le puse el formato y le dije: póngale sus datos personales y listo, cuando acabe me avisa para enviárselo por correo a su compadre… ¿pus que no se lo íbamos a enviárselo por mail?… es lo mismo, mail es correo pero en inglés… ¿pus que no se lo vamos a escribir en español? yo no se inglés y mi compadre creo que tampoco… (éste de a tiro está bien pendejo -pensé-) no, así se le dice cuando se envía un correo por medio de una computadora… ¡ah ya! ¿pero usté me ayuda? …¡claro!  ahorita lo ayudo a enviarlo… no, que si me ayuda a escribirlo… ¿qué usted no sabe escribir? … si pero escribo muy feo… me refiero a que si usted no puede escribir en la computadora… ah, si, pero muy despacito… no importa escríbalo usted… uy yo pensé que usté me lo iba a escribir… no, yo no hago trabajos de escritura… uy, pus a ver si no me tardo… no se preocupe, tómese su tiempo, además como son datos personales, yo tengo por política la de no inmiscuirme en los escritos de las personas (así me quito a muchos clientes que creen que aquí es escritorio público)… a pus si, en eso tiene razón… bien, entonces empiece…

A las quinientas (¿quinientas que?) termina por fin el señor, no sin antes preguntarme como se escribía tal o cual palabra (pero como mi memoria usb que tengo aquí arriba es de tan solo 128 Kb., no me acuerdo que tanto me preguntó -sorry-), y me dice… oiga y pa que se lo grabe a mi compadre ¿como le hago?… ah, ahorita se lo enviamos (ya no le quise explicar la diferencia entre grabar y enviar, me tenía harto) a su correo… ¿correo? ¿que no era a su mail? … a su mail, ahorita se lo enviamos… ah si…

En eso que me fijo en su curriculum (no piensen mal) para adjuntarlo al correo (o mail, como ustedes gusten y manden), y que veo que el señor estaba terminando la prepa abierta (el señor tiene 34 años, dato que también alcance a ver en su curriculum) y me pregunté a mi mismo, mi mismo y éste señor ¿como habrá pasado la secundaria? ¡si no sabe distinguir entre la “s” de vivorita y la “z” de piquitos!
Finalmente le envíe por mail su curriculu y le digo… ya quedó, son diez pesos (se imaginan que cobrara por babosada... ¡me rayo!)… uy que barato, tenga, y prometo regresar con usté prontito… -¡en la madre!¡nooo!-.

El otro día un chavo muy trajeado estaba en una computadora y me pregunta:
¿Cómo se escribe coger? ¿con "g" o con "j"?… con “g”… ¿neta? … si, así se escribe… ¿y chínguese?… ¿yo?… no, cómo se escribe, con “ge” o con “gu”…(éste güey está peor que “El Quesitos” -pensé-) se escribe con “g” y con “u” y acento en la “i“… ah, pero así no diría ¿chíngüese?… no, por que entonces tendría diéresis la “u”… ¿diéresis? ¿qué es eso?… son los dos puntitos que van arriba de la “u” para que se escuche como “u” cuando antes de ella viene la letra “g” y seguido viene la letra “e” o la “i”… el chavo se quedó con cara de signo de interrogación… ¿y cómo se escribe biscochito? ¿con “v” chica o con “v” de vaca?… son las mismas letras… ¿las mismas?… sí, además biscochito se escribe con “b” grande… ¿con “v” de vaca mayúscula? ¡que raro!… (una vacota, -pensé-) no, con “b” de burro (como tú comprenderás) y minúscula, al menos de que sea el principio de un párrafo, en ese caso siempre se escribe con mayúscula… es que le puse punto y seguido… ah entonces sí va con mayúscula… ¿pero con cuál?… con “b” de burro, que es la misma que la “b” grande (¿quién les pondría “b” grande y “v” chica y por qué?) y con mayúscula… ahh ok, dispense, es que le estoy escribiendo un mail a mi novia y no quiero que piense que soy un vulgar y no se escribir con mucha ortografía… (¿?) (si mi chavo, con esas palabras y esa ortografía seguramente eres todo un gentleman) no te preocupes, para eso estoy…

También en la agencia de viajes de repente llegan personas con preguntas y requerimientos por demás extraños y fuera de toda lógica, o sea que también cantan muy mal las rancheras…
¿Tiene viajes pa’Toluca?… ¿Toluca? no, sólo tengo viajes a destinos turísticos… ¿y Toluca no es turístico?… no, que yo sepa… es que me han dicho que está re-bonito… (¡precioso!) pues si, hay algunos lugares bonitos en Toluca, pero no es destino turístico… uy, yo quería boletos pa’allá… no, no vendo boletos de autobús… ¿pus que no es agencia de viajes?… sí, si es agencia de viajes, pero yo no tengo ese servicio… ¿no saca a la gente de viaje?… si, pero sólo con paquetes turísticos que incluyan hotel, ya sea que viajen avión o en autobús… ¿pus no que no tiene boletos de autobús?… boletos solos no (¿boletos solos? ¿hay boletos acompañados? ¡hasta la babosada se pega!)… uy pus yo pensé… mire además a Toluca salen cada 10 minutos en varias líneas de autobuses, ya sea en la Terminal Poniente de Autobuses o en Cuatro Caminos… ay, y cómo llego… ¿a dónde? … pus a esos lugares… mire la Terminal Poniente está frente al metro Observatorio y la otra a un lado del metro Cuatro Caminos… pus si, pero cómo llego… mire para ir a Observatorio, se va caminando a la López y ahí toma el pesero que diga metro Chapultepec… pero yo no voy p’al bosque… no, ahí tiene que tomar el metro y son como tres estaciones, ahí es la terminal… ahh… y si quiere ir para Cuatro Caminos, aquí enfrente pasa la pesera que va al toreo… ¿toreo? pus no que tengo que ir a Cuatro Caminos… por eso, es que ahí estaba antes una plaza de toros y el lugar se llama Cuatro Caminos (las lágrimas casi casi se me salían)… bueno y de ahí que hago… mire usted pregunta en donde salen los camiones para Toluca y listo… ah ya entendí, ¿y de Neza?… de Neza ¿qué?… pus como me voy de Neza… (¿?) no lo entiendo disculpe (les digo que lo pendejo se pega)… es que yo no vivo por aquí… (grrr) uy pues si es de Neza, por allá pregúntele a algún familiar… es que ahí no tengo familia… entonces a algún vecino… si verdá… pues si… bueno ya no le quito su tiempo ¿no tiene unos centavitos que me regale? es que no tengo pa’ mi pasaje… mmm, a ver aquí tiene (ya lárgate)… ah gracias, ¿no puedo pasar a su baño? es que hace mucho que no cago… (¡!) híjole, no tengo usted dispense… no importa a ver si al rato que llegue a Toluca (sic)… 

Y ahora como colofox (colofón) les escribo algo que hace tiempo puse en mi feisbuc, sobre algunas de las preguntas inverosímiles y (aunque usted no lo crea) ¡reales!, que de repente me hacen mis inhóspitos clientes:
¿Cuánto me cobra por $10.00? -10.50, por aquello de la inflación-.
¿Cuánto me cobra por copiar a papel? -dibujadito es más caro-.
¿Me puede grabar esto en papel? -no tengo placas metálicas ni de madera-.
¿Me puede desborrar unos archivos? -es lo contrario a desgrabar archivos-.
¿Me formatea su compu? -¡claro que si! ¡me encanta formatear mis compus!-.
¿Me quita todo lo que no sirva? -si le quito la cara y las llantitas ¿qué quedará de esa persona?-.
¿Me podría regresar lo que borre de mi memoria? -y si son malos recuerdos ¿qué hago?-.
Y la mejor... ¿Tiene vírgenes? -pongan aquí lo que ustedes quieran, por que a mi se me ocurrieron como mil cosas-.

¡Saludos a todos!
El Flaconauta.

P.D. El señor de las “eses” de viborita (no heces… ehh), ya ha regresado varias veces para enviar mas curriculus… sniff.

martes, 14 de junio de 2011

Entre norteños, políticos, narcos y chinos te veas‏.

Subyugantas y subyugantes.
Érase que se era un bato que estaba casado con una bata y tenían tres batitas (¡qué batería!), osease que era una familia oriunda del norte de nuestra querida y desmadrosa república. Dicho bato llamábase Don Gastón (nada más alejado de la realidad, ya que era por demás codo) Treviño de la Garza y Villarreal y estaba casado con Doña Gertrudis Garza-García-Garcés Garzón, ambos dos habían procreado a tres bellas damitas que se apellidaban Treviño de la Garza Garza-García-Garcés y cuyos nombres eran Prudencia (que no lo era tanto), Santa (que lo era menos) y Virginia (uy… ¡ya pa´que les cuento!), las tres ya estaban en la edad de merecer (¿?) y por ende de casarse.

Han de saber que Don Gastón, era el rey de Reynosa (antes de sus cotidianas balaceras -dícese que ahora el presidente municipal ya las va a reglamentar, o sea que va a haber horarios pertinentes para que dichas balaceras puedan efectuarse en horarios decentes y además se le ocurrió la brillante idea de expedir credenciales oficiales tanto de matón como de matado-), y se le decía así ya que era “El Rey del Cabrote”, dicho nombre fue debido a una discusión con su mujer ya que él quería ponerle a su negocio de venta de comida basada en capra aegagrus hircus, vulgo cabrito, el nombre de “El Rey del Cabrón”, pero su amada esposa le dijo… no chingues Gastón como se te ocurre ponerle ese apelativo… ¿cual pelativo? yo le quiero poner así por que en Monterrey son re-codos y nomás sirven puro triste cabrito guango y yo quiero servirles -y cobrarles- harto… pus si viejo pero ese nombre como que no va, no vayan a pensar que eres voltiado y te gusta un cabrón… ¡¡no como crees!! ¡¡ni Dios lo quiera!! si yo soy bien machito y a las pruebas me remeto… me remito dirás… no pus me re-meto, ya sabes como soy de fogozón… si, ajá -Doña Ger, nomás volteó los ojos para arriba-… pero tienes razón vieja, mejor le ponemos lo de cabrote y ahí muere…

El chiste es que ellos pusieron ese negocio debido a que Doña Ger no era muy ducha en las artes culinarias, y eso quedó demostrado desde recién casados ya que a Don Gastón se le ocurrió pedirle de desayuno machaca con huevo y la ingrata mujer le machacó un huevo con muchísimos ídems y dicen las malas lenguas (¿qué onda con esa expresión? ¿quién distingue o clasifica la bondad de las lenguas? -hay algunas mujeres que cuentan con un apéndice gustativo muy bien educado y aunque sean medio chismosonas, esto último se les perdona-) que por eso Gertrudis recibió una “ayudadita” para la procreación de sus bellas hijas (pero no les crean mucho, ya ven como son esas malas lenguas), y sí, resulta un poco extraño debido a que Don Gastón es güero (éste si lo es) alto y fornido como todos los norteños (bueno habemos pésimas excepciones) y la doña pues también era rubia, por lo que resulta inusitado que Prudencia saliera pelirroja, Santa era muy morena y Virginia tenía unos bellos rasgos orientales.

Un día mientras les servían el desayuno a Don Gastón se le ocurrió una idiota (idea monumental) … Oye Ger, pus como ves que organizamos un concurso pa’casar a las nenas y así sepa yo desde ahorita a quién heredar mis bisnes y mi billetote… ay viejo dices puras babosadas, a quién se le ocurre tal pendejada... uy, es que ya se me queman las habas por dejar el negocio en manos confiables, pa’que tu y yo nos váyamos a pasiar alrededor del mundo… ay gordo pus eso si me gusta, pero ¿como sería?… ahh pus muy fácil, ponemos un anunciote en el internés con muchas condiciones y así sería re-fácil… ay viejo me espantas, pus cuáles serían esas condiciones… mira, primero tendrían que tener un chingo de lana, segundo que esa lana no desapareciera de la noche a la mañana y tercera que gozara de total impunidad… uy gordo pus está cabrote, ¿que empresario goza de todas esas garantías y virtudes?… ay gorda ¿pus quién mencionó la palabra empresario? ¡me refiero a algún político! Esos güeyes tienen un chingo de lana y de pilón tienen fuero ¡son intocables! … ay Gastón ya me diste más miedo, por que esos aparte de tranzas andan en malos pasos… y los empresarios ¿no?… uy pus si, ta’güeno viejo, vamos a hacerle como tú dices… uy que sabroso está el desayuno y este cocinero, el “Chin Chun Chan” nos salio re-bueno… (¿bueno? ¡buenísimo! -pensó Doña Ger-) si, nomás no le digas así, él se llama Ko-Je-Chin-Gón, y ya sabes que le disgusta en demasía que le digas así (hasta la forma de hablar le cambiaba a la doña)… ta’güeno, el chino cochina chido… (¿nomás eso?) si ¡guisa delicioso!

La convocatoria del concurso no tardó en aparecer en internet así como las bases y los requisitos, que en realidad no eran muchos y con la salvedad que se le había añadido uno muy especial y esto a capricho de Don Gastón, que era el siguiente: 
...además de los anteriores requisitos, el gentil caballero tendrá que traer ante nosotros, la cabeza de Elba Esther Gordilla, por ser con su aborrecible presencia y maquiavélicos actos, un insulto para la humanidad.

De todos los reinos (Reynosa), sultanatos (Monterrey) y comarcas (La Laguna) aparecieron sendos aspirantes a la mano (y todo lo demás) de las tres bellas damas. Por cierto, como de cada una de las tres hijas habían aparecido sendas fotografías en la convocatoria y como además estaban que se caían de malas (las buenas son aburridas y mensas, según el norteño criterio masculino) pues la muchedumbre y podredumbre masculina hizo acto de presencia para hacer solícitos sus más despreciables deseos, disfrazados -obviamente- de los mejores deseos.

Ninguno de ellos dio el ancho (ni el angosto) por que los que no estaban horribles (a ver, muéstrenme a un político guapetón), eran buscados por la ley o de tiro olían espantosamente, o las tres cosas juntas… ay a’pa pinches batos feos… ay ma’ pa’que nos meten en esto… oye a’má mejor me quedo con el chinito de los huevos sabrosos… y así.

Después de mucho deliberar sólo tres candidatos más o menos les parecieron bien a los a´pas de las muchachas, por lo que los recibieron uno por uno en el gran salón del palacio (el salón de fiestas del restaurante llamado: “El Huerquillo Valiente”).

El primero que entró fue uno que se llamaba según él, Andréj Manuel… vengo en reprejentajión de Alesandro Enjinas (con eso de que cambia las “j” por las “s” y las “c” y viceversa) a entregarlej ejtos belloj prejentej… y entregó a los papás una olla con tamales de chipilín y un envoltorio con un pejelagarto a las brasas… a ver, a ver bato y esto ¿que es? y ¿por qué no vino el mentao Anginas?… ¡Enjinas! se apedilla Enjinas… ¿se apedilla? acaso ¿padece de gases intratripales? … nooo, apedillo, que ej el segundo nombre de todoj… ahh ya, apellido, bien ¿y lo otro?…¿cuál otro? yo vine jolito… lo otro que le pregunté… ahh lo que paja es que Enjinas ejtá matrimoniado y yo como joy viudo, pus… ah ¡ya caigo! … ¿en dónde? … quiero decir que ya entiendo… total ¿cae o entiende?… ay Dios mío… ademáj Enjinas no creo que le guste a suj bellaj hijas… ¿por qué bato?… ej que se pareje a Janta Cloj… ¡a chingao! ¿a quién?… a ¡Janta Cloj! el que le trae suj juguetej a los niñoj en navidá… ¿pus que no son los estos huercos magos? ¿cómo se llaman?, los güeyes magos, éstos que son de oriente… pero jay uno negrito, el del elefante… ¿elefante?  que no es pescao lo que me trajistes?…jiii, pero no…¿no que?… que noo, ejos son loj reyej magoj, yo digo qué el je pareje a San Nicolaj… ahh él es de Sán Nicolás de los Garza… noo, el es chilango y mexiquense… ah caray ¿tiene 2 nacionalidades? … nooo, ej que ya jue Jefe de Gobierno del D.F. y ahorita ej candidote a gobernador en el Ejtado de México… ah chingá y eso ¿se puede?… en México, toditito se puede…

Después hizo acto de presencia un viejillo sin chiste, muy serio él, presentándose de la siguiente manera… Muy buenas tardes, amable concurrencia, mi nombre es Luis Felipe Mansito Mena  y por gracia de Dios y de nuestro señor Jesucristo le vengo a obsequiar a usted y su apreciable familia éstos bellos presentes que son un rosario de oro y perlas y un escapulario hecho de fina seda china … ¿china? -se preguntó mental y acaloradamente doña Gertrudis-… uy huerco -aseveró el Don-, muchas gracias y que más… pasaron cerca de 50 segundos sin que se escuchara nada, salvo un chirriar de grillos… pues nada, nada más… ah que bato tan aburrido… mmm, ¿aburrido? quizás, tal vez…
…A jijo éste bato es más aburrido que el apareamiento de unos caracoles…

Y… ¡caracoles! que de repente se presenta un monigote parecidísimo a Titino, un fulano muy finito, chapeadito y sonriente… ¡holas pirinolas! me llamo Erugay Ávila y yo les vengo a traer unas despensitas y miles y miles de acarreados… ah chingá y eso pa´que… ahh pues para que tooodos sus súbditos estén contentines y sean felices ¡¡¡para sieempre!!… uy pus yo namás tengo empliados, pero ningún súbdito… ¡no importaaa! estando conmigo alguna de sus hijas será feliz toooda su bella vidaaa… pero asté se ve medio rarito… ¡¡¡no importaaa!!! yo me aguanto, me gusta el arroz con popote, pero los sacrificios por el pueblo ¡lo merecen!… -si le gusta el arroz, mi chinito hace uno exquisito- pensó la doña… osease que usté lo que quiere es que nosotros pongamos a su disposición nuestro negocito… nooo, sólo necesitamos su apoyo ¡muuucho apoyo! y con eso me doy por bien servido, ahora que si me prestan tantito al chinito aquel que se está asomando por allá atrás… ¡nooo! grito Doña Ger, está usted loco, ese caballero es nuestro gran cocinero y por ningún motivo se lo prestamos a naiden, ¿entendido Vicky?… si a´má…

Total que el super chapeado candidito se retiró con muchos ademanes y finas sonrisitas… éste pelao esta pior que los demás… ay a´pá que fulanos tan feos y tan rucos nos escojistes, yo creo que entre los cumpleaños de los tres festejamos otro bicentenario… híjole si m’hija, deveras que estos pealos ¡están de la chingada!

Pero en eso, detrás de una columna apareció (nadie sabe como se escabulló para estar en ese puesto) un menganito chaparrito, medio pelón y con gafas, tímidamente se acercó y dijo… Buenas tardes, soy el príncipe Felipe Calderas de Michoacán y Diosito quiso que yo estuviera ante ustedes, no traigo ningún presente por que estamos en época de austeridad (¿te cae?), se que cubro los requisitos requeridos ya que si bien no soy millonario -al rato lo seré-, tengo mi lanita invertida en Suiza -por aquello del no te entumas-, poseo el mejor fuero de todos y además lo que si le puedo ofrecer a usted y su digna familia es ¡¡inmunidad absoluta con las bandas de narcos!!… a ver a ver, barajéamela más despacio, eso me interesa… mire yo puedo llegar a un “acuerdo” con ellos, de tal manera que nunca de los nuncas exista una balacera o algo similar en su floreciente negocio PYMES… ¿pime? ¿se refiere a mi prima Epigmenia?… no, me refiero a que su negocio generador de empleos pertenece a la floreciente industria alimentaria en donde radican las pequeñas y medianas empresas cuyos orígenes… ya, ya párele, ya estuvo suave de rollos, me interesa su propuesta pero sólo se cumplirá si me trae la cabeza de Elba Estther… ¡claro! ese es otro de mis atributos (¿?), tengo nexos con la profesora (¿?) y podré cumplir en tiempo y forma con lo requerido, por que las instituciones… ya ya, está bien, le encomiendo esa labor, pero ¿sabe usté a que riesgos se enfrenta?… mmm nop (haciéndose güey)… mire, existen dos maldiciones para quién ose visitar a tan inmunda criatura, una es la maldición gitana, que dice que cada persona que por alguna razón huela a esa arpía, desde ese momento y hasta el final de sus días, todo lo que coma se le convertirá en caca… uy por eso no hay problema, estoy acostumbrado a eso (y a cada rato)… y la segunda y más tenebrosa es que si usted logra mirarla fijamente a los ojos, se convertirá en… si si, ya se, es como Medusa, que al mirarla un ser humano se convertía en piedra… pus más o menos chaparrín, sólo que en éste caso este ente maldito lo que hace es convertir a las personas en mierda… uy, pues algo parecido a lo que yo hago pero yo con acciones más o menos planeadas… si, me imagino, entons pelao usté me trai la cabeza de la satánica bruja y yo le doy la mano de alguna de mis incólumes e inocentes huerquillas…

Felipe el Horroroso (el Hermoso murió hace siglos) raudo y veloz como él acostumbra ser (¿neta?), se aposentó ante la entrada del Sindicato de Maistros para tener un encuentro con la gárgola inhumana, pero al llegar, 18 gigantescos guaruras le impidieron el paso, poniendo además frente a él 10 Hummer’s nuevecitas (¡nuevas de paquete!) diciéndole… ¡pa´donde güey, con tanta prisa!… es que, es que (todo temblorino), vengo a ver a la profesora (¿?) Elba… no manches enano, nadien puede visitarla así nomás… es que me urge, además le traigo un presente…

El presente consistía en una máscara de fina confección, hecha de silicón como las que utilizan en las películas hollywoodenses, con la cara de mi amorcito corazón Leelee Sobieski, pero con las oquedades oculares tapadas para evitar la funesta y maligna mirada.
…Miren, han de saber que yo gozo de una magnífica inmunidad con los narcos y a ustedes les puede servir… (y les contó el mismo rollo anteriormente citado)… uy jefe, por ahí hubiéramos empezado, paaaseleee…

Felipillo el Aguado (les doy chance de que le pongan el adjetivo que deseen) se internó en la tenebrosa oscuridad del recinto sindical, pasó por estrechos pasillos y laberínticos recovecos, hasta que una cegadora luz le indicó el camino final, al llegar vió un espléndido portón hecho de oro puro, no le quedó de otra más que maravillarse ante tal portento de arquitectura barroca mezclada con el naquísimo churrigueresco mexicano, ya que si bien el portón estaba confeccionado en oro puro, dicho portón tenía unas cortinitas confeccionadas en terciopelo color vino y rematadas en la orilla con flequitos de hilaza color amarillo -chíngame las pupilas-, abajo y arriba estaba flanqueado por cuatro querubines de color rosa mexicano, portaban tales esculturas de unas pestañotas tipo Pixie (los que están demasiado jóvenes no tienen ni la más remota idea de quién fue y qué era Pixie), arriba del portón encontrábanse dos anchos lábaros patrios con el escudo del águila en medio y todo esto rodeado por una multitud de foquitos de colores y entre cada uno de ellos habían incrustado unas medias pelotitas de goma, también de todos los colores habidos y por haber… Chingonsísima que estaba la triste puerta.

Felipe el Incauto, tocó dicho portón, primero con timidez y al ver que nadie lo pelaba, pues tocó más recio, a las quinientas (¿quinientas que?) una voz cavernosa rompió el sepulcral silencio y con esmerada locución dijo… ¡¡quién chingaos osa molestarme!!!… soy yo querida, Felipiux… ¡y que fregados quieres! ¡no ves que estoy ocupada contando mis millones!… ay Elbi, es que hoy tengo ganas de ti… ¿de mi? a caray, pus yo pensé que no paraguas… uy si, ahorita estoy como burro en verano… ¿no será en primavera?… pus eso, además te traigo un presente muy hermoso… ¿un presente? pero si yo ya tengo un presente bien padriuris, y como van las cosas quizás unas 38 generaciones mías puedan vivir a todas margaritas… no, me refiero a un regalito, un regalito hecho ex profeso pa’ti… ¡ay que lindo! ya vas, voy a abrir el portón… híjole si, nomás te me pones de espaldas… ahh pillín con que me quieres atacar por la retaguardia… pues no estaría mal, pero me refiero a la maldición que pesa sobre de ti… si, si, ya lo se, descuide mi puerquito valiente… será caliente… ¡pus también! ahí le voy…

En eso la pesada puerta se abrió y una fea y chueca espalda se vio, ataviada de tan solo una fina bata confeccionada en seda china (¡otra vez los chinos!, ¡vaya obsesión!), el chaparro y feo individuo se introdujo sigilosamente y por detrás le tapo los ojos al esperpento y le dijo… ¿quén la quelle? a vel a vel, ¿quén es su príncipe charro?… tú mi enanin de orégano, tú mi ajolotito barranqueño… mire mi muñequita de sololoy, le traigo un regalito, a vel si le gusta… y en eso el ínclito y efectivo político le coloca delicadamente la susodicha máscara.

…Ay corazón de iguanodonte, me espantas, no veo nada… ese es el chiste mi mandrágora de tul, la onda es que no veas ni maíz, para que no me conviertas en desecho humano (¿más?)… si, si, lo se mi cariñito de Lucifer… que te parece que ahora nos vamos a la camita, a la camita (como diría Topo Gigio)… sii, y ahora ¿como será nuestro delicioso fornicio?… que te parece si nos aventamos ahora uno tipo chivito en precipicio… ya vas, pero en lugar que sea chivito que sea cabrito… ¿cabrito? -uy si supieras de donde y a lo que vengo-, si claro… a ver mi carita de asterisco póngase en Pino Suárez… ella muy obediente se puso muy dispuesta a disfrutar las artes (¿?) amatorias del michoacano.

En un derrepente empezó la álgida contienda, con muchos resoplidos y sudores Felipín terminó su obra en un santiamén (3 min. y 23 seg.), pero antes de la inminente separación, se sacó de la manga (traía una camisetita de manga larga con la figura de Winnie Poo) una navaja electrónica (siii, una navaja electrónica de última generación, que la había regalado el jefe del cártel de Barranca de Muerto -a’pa nombrecito-), la cual se desdoblaba de las tres partes originales y se convertía en un gigantesco cuchillo de carnicero, mientras ella tenía los ojitos de borrego a medio morir (al menos eso suponía él) se los terminó de cerrar, cortándole el duro cuello cubierto de joyas (o sea que quedó el borrego a completo morir) que se ganó con el sudor de la frente de miles de heroicos profesores.

…Uff, ni modo mi nalguitas de mandril, ya te tocaba… el despiadado hombrecillo metió la cabeza en una de esas bolsas del mandado que tienen el escudo tricolor del partidazo, y procedió a retirarse del lugar de los hechos (mas bien de los deshechos) no sin antes despojarle de la cabeza, la tan fina y bella máscara (perdón noviecita mía), para utilizarla posteriormente con su vieja.

La entrada triunfal del chaparro personaje al norteño recinto fue por demás aclamado, la redoba tocaba la fina melodía Sacaremos a ese Buey de la Barranca, las chelas y el cabrito no se hacían esperar y ante el trono del Rey del Cabrote, con garbo y con una sonrisa de orejota a orejota, nuestro “héroe” se presentó y dijo… Mi rey, sus deseos se han cumplido a carta cabal (¿qué es eso de la carta cabal?)… ay a´pa ya nos tocó bailar con el más jodido… no rezongue y obedezca, pa’eso es usté mujercita… ayshh, ese fulanito se parece al duende Bubulín… ¡cállese le dije!

En eso el Calderas pendejamente dice y hace lo siguiente: … y como prueba de que si cumplí con lo establecido, aquí les presentó la cabeza de la mexican-medusa… el imbécil la sacó a la vista de todos y dicha concurrencia se convirtió en caca.
Eso quiere decir que: 
Todo lo que está alrededor de Elba Esther es pura mierda. Ups…

Feliz vida.
El Flaconauta.

martes, 7 de junio de 2011

Los pedinches

Predestinados y predestinadas.

Han de saber (y si no lo saben se los diré, quiéranlo o no) que mi ambivalente changarro (agencia de viajes y café internet) tiene salida (y entrada, of course) a la calle principal del conjunto residencial en donde vivo (por cierto mi calle se llama Bosques del Pedregal, nada más alejado de dicha colonia defeña y no me refiero a la distancia -que es muchísima- sino a la solvencia económica de quienes solemos habitar aquí), por lo que por años he tenido y tengo la visita de innumerables vendedores y pedinches de todos los colores y sabores (¡güacala! ¿a que sabrán los ingratos? aunque… ¡aunque algunas no tan ingratas, habría que probarlas!).

El caso es que el flujo de ambos tipos de especímenes es interminable, a cualquier hora y cualquier día pasan y pasan y pasan… y ojala y nomás pasaran, pero todos y cada uno de ellos se detienen a vender o a pedir dinero, pensando ingenuamente que yo nado en dinero como Rico Mc Pato o ya de perdís como un tal Slim, por que a veces sus peticiones y ventas son por demás inverosímiles, llegando incluso a que ellos quieren que yo suelte algunos miles de pesos para adquirir cosas, que además no necesito.

Han de pensar… “ay pinche flaco, siempre tan exagerado” … pues no, fíjense que no, hay artículos que han venido a vender a éste santuario de buenas costumbres y ácidos pensamientos (sólo los pensamientos) que de veras, deveritas cuestan miles de pesos ¡que se muera Elba Esther si no es cierto!

Me han venido a vender : toner,  cartuchos, papel, bolígrafos, cuchillos, topers (¿?, ustedes me entienden, ¿no?), utensilios de cocina, estampitas, revistas, teléfonos, relojes, pomos (¡siii, neta!), mole, miel, empanadas, buñuelos, pan, donas, dulces, chicles, chocolates, muéganos, rancheritos, cacahuates, botanas diversas y mil cosas más que mi escasa memoria de diskette no recuerda, y bueno éstos productos son más o menos normales, pero me han venido a vender ¡salas! ¡colchones! ¡cubetas de pintura! yyyy….¡un autobús!

Además vienen a vender múltiples servicios que no necesito o que sé que son puro choro como los de: telefonía, televisión por cable, alarmas de seguridad, implementos antiincendio, tarjetas bancarias (¿servicio? el embarque al servicio de usted), terminales punto de venta (choro) y un despistado que me vino a vender…¡viajes en excursión! 

Buenas tardes güerito (¿güero?) ¿no se interesa por un colchón?…¿un colchón? … si, son nuevitos, nomás mil varos… ¿mil pesos? …si, están re-cómodos… -y yo de babas todavía les pregunto- ¿y no son rehabilitados? … nooo, ¡cómo cree! ¡son nuevos! … ah ok, pero, no gracias ahorita no necesito (la verdad si necesito uno, ya ven como soy yo de temperamento rabioso y fogoso -juar juar-, para bailar el bolonchón en el colchón, como diría Don Fernando Soler)… ¡ande güerito anímese!… (¿güero?) no gracias, además no tengo lana, así que… ¡no importa! con que nos deje una de sus compus, listo… -si güey, ahorita te suelto una compu, por un triste colchón viejo y restaurado- no, deveras, gracias… el fulano insiste dos o tres veces más, hasta que se retira con mirada de odio y desprecio, me imagino que se va pensando… ¡pinche güerito jodido!… y yo pienso -ay flaco pa’que preguntas-.

Los que venden salas tiene cara de todo menos de honestos y además llegan en forma por demás directa e incluso exigiendo… ¡cómprame una sala!… -igualado- pienso yo… no, gracias… ¡ándale están chingonas!… no de veras, gracias… ¡ándale, aquí se vería chingona! … ¿aquí? ¡pero si aquí ya no cabe nada!… uy mira, tengo una finísima color chanpán con fiucha… -umta madre ¡ha de estar preciosa¡- no en serio, no necesito (y otra vez pienso lo mismo -si necesito una, pero no reconstruidas y quizás hasta son robadas-)… nomás cuesta 2,800... -ahorita subo a mi casa y agarro la morralla que tengo y se la compro, ajá-, ¿2,800? no, de donde saco esa lana… pus nos das dos computadoras y ya… esos fulanos, por alguna extraña razón creen que yo defeco computadoras (¿se imaginan? ay nooo, ¡que dolor que pena!)… no mano, muchas gracias… y se retiran de igual manera que los que venden colchones. 
¿Qué los hace pensar que uno tiene varios miles de pesos para comprar esos artículos? acaso ¿tengo cara de rico? o ¿mi vestimenta representa una buena solvencia económica? …pues claro que no, por que no sólo a mi me venden, sino que también se los venden a cualquier transeúnte que se cruza por su camino, ¡qué extraño! a veces he llegado a pensar que éstos individuos en realidad pertenecen a un universo paralelo o de a tiro son alienígenas y si es así pues que jodido universo o que horrible planeta.

Una vez encontrábame una tarde de domingo echando la flojera, medio crudo (¿qué raro no? y no lo digo por lo crudo, sino que rara vez dejo de trabajar los domingos, no me malinterpreten…jajaja), viendo una película, acompañado de unas ricas palomitas y un refresquito sabor manzana, cuando a mis castos oídos llego el fino sonido del timbre de la puerta principal de mi residencia… ah caray y ahora quién es a estas horas… me asomo y veo que con insistencia un bato estaba ansioso de que yo le abriera la puerta. Bajo y le abro al menganito… ¿qué desea?… le vendo un autobús… ¿un autobús? … si se lo vendo a buen precio… no gracias, no tengo dinero y además ¡pa’que quiero un autobús!… pues como tiene la agencia de viajes, podría organizar excursiones… híjole si, pero no gracias, no lo necesito y no tengo dinero… mire nomás me gira un cheque por 50 mil pesos como enganche y ya luego nos arreglamos… -si Chucha ¿y tu nieve?- pensé -este güey, de veras que está muy güey- , no señor yo no cuento con esa cantidad y la verdad no me hace falta… uy, yo pensé, anímese, está re bueno, mire ahí lo tengo en la esquina… me asomé y la verdad si se veía bien el autobús, pero, si bien no soy pobre, tampoco tengo dinero para andar comprando autobuses a diestra y siniestra, ya para cortarlo (la película estaba re buena y las palomitas se me estaban enfriando y el refresco se estaba calentando), le dije… no mi chavo, no tengo lana y la verdad es que estoy ocupado, gracias… uy, pus ahí será pa’la otra…-ajá-.


Por otro lado se encuentran los pedigüeños, pedinches se escucha mejor (me suena a pinches pedigüeños) ya que esos (la mayoría) me causan escozor mental, por que si bien, pasan algunas personas realmente necesitadas (generalmente indígenas extremadamente delgados, con manchas en la piel de desnutrición y con los labios blancos de hambre -como dice mi mamá-), la mayoría nadamás viene a pedir para continuar practicando el deleznable deporte de la vagancia y/o los vicios o simplemente para vivir a las costillas de los demás (y yo tengo muchas y muy prominentes, es más, yo en lugar de tener abdomen de lavadero, tengo pecho de lavadero).
Estos fulanos y fulanas vienen muy propios a pedir para alguna de estas cosas:

- Que para la misa del Santo Niño de Atocha u otro santito (con una estampita del santo en turno - o del Blue Demon- y una canastita) poniendo dicha persona cara de mártir del calvario y diciendo -quedito- ¿no coopera para la misa de mi santito? …y pa’cuando es la misa -les pregunto- … con cara de signo de interrogación se me quedan viendo… este, este, este nomás que junte lo suficiente… y ¿en que iglesia se va a hacer la misa?… este, este, este aún no lo sabemos, nomás que junte lo suficiente… ah ok, no se olvide en avisarme ehh, por que yo quiero ir a la misa(¿?), es que ese santito pa’mi es re-milagroso…
Siii es milagroso, de milagro no ha quemado en la hoguera celestial o la terrena a los individuos e individuas (generalmente son individuas) que andan pidiendo dinero a su nombre, según esto para realizarles una misa, que por otro lado, según yo, no necesitan ya que por algo -según se dice- se encuentran al lado o cerquita de Jesucristo, es lógico ¿no?

- Que para pagar las medicinas y/o el hospital de algún enfermo, vienen con cara de angustia, mostrando una receta médica por demás vieja y arrugada (una vez vino una señora -que desfachatez- con una receta ¡enmicada!) diciendo una letanía por demás practicada que más o menos perjura así:
Fíjese que tengo a mi hijita en el hospital por que el sábado le dio mucha calentura y pus me la tuve que llevar al hospital de San Beato el Pomposo y ahí me dijeron los doctores que tiene tuberculepracancerosa y pus la tuvieron que operar de emergencia y ahorita gracias a Diosito ya está mejorcita (con lacrimosa mirada) y la van a tener en recuperación unos 18 días, pero hay que pagar muchísimo dinero al hospital y también tengo que pagar sus medicinas, ya ve que caro es ese hospital (y desconocido -pienso yo-) y yo soy muy humilde, además ahorita no tengo trabajo (pues ya tiene trabajo -pienso yo-, tiene el trabajo de convencerme de que su rollo es cierto) y tengo otros 3 hijos que mantener, una ayudita por favor… uy, señor ahorita no tengo cambio… ¿no tiene? -primero me ve con ojos de incertidumbre y luego con ojos de desprecio, pensando que, soy rico y muy codo o que no fue lo suficientemente convincente o de a tiro que soy muy kool aid-… ante tal mirada (¿y la lacrimosa mirada?) resuelvo darle unas cuantas moneditas de 10 y 20 centavos que guardo para quitármelos de encima… al ver que le doy las moneditas el fulano se me quedan viendo con ojos de pistola y mascullando entre dientes una semi mentada de madre muy bien disfrazada con la palabra…grcis, se da media vuelta y se va pensando hasta de lo que me voy a morir (espero que no sea de tuberculepracancerosa).

- Que para la chela…¡qué pasó jefe! coopere pa’las chelas!… viene el típico borrachín, extremadamente sucio y apestoso (casi, casi como el huelerrecio), lo volteo a ver y… ¡ay cabrón! ¡que sustote me saca! (nomás el puro susto, ehhh) detrás de 20 kilos de mugre alcanzo a vislumbrar (y oler) a algo parecido a un ser humano y le digo… ay maestro (¿?) mejor chíngate un taco, ahí te va un varo (a estos luego luego les doy lo que saque de cambiecito, por que me apestan mi changarro y espantan a mi distinguida clientela)… uyy gracias jefecito uste si es banda (por alguna extraña razón estos seres se expresan más o menos decentemente)… ok, ok ¡ya que se largue! -pienso- mis plantitas se me van a marchitar… el tipo se va como casi todos los de su especie, preguntándose y contestándose en voz alta algo ininteligible… inmediatamente prendo mi famosa vela aromática y tomo un trago de agua como para pasar el sustote inicial.

-  Que para alivianar a los alcohólicos o a drogadictos, estos son de los que más mal me caen ya que vienen con una bolsita de dulces o una cajita de chocolates, según esto vienen a vender (éstos especímenes también abundan en los peseros y camiones especialmente del pulcro y ordenado Estado de México) sus mercancías para sostener alguna casa hogar de Alcohólicos Anónimos o alguna “granja” de “recuperación” de vagos y malvivientes, se presentan con una cara de malditos disfrazada con una gran sonrisa más falsa que un billete de quince pesos... ¡hola amigo! venimos a visitarte de nuevo… (¿amigo? ¿visitarme? -estas visitas están peor que las visitas sorpresa de las suegras-, -aunque pensándolo bien…-)… en ésta ocasión te traemos éstas ricas golosinas para la manutención de la casa hogar para alcohólicos y drogadictos San Empédocles de la Santa Cruz, que está en un predio ubicado en… y etc. etc… continúan con su choro por más de uno o dos minutos hasta que osadamente uno los interrumpe… mmm, está bien, cuánto cuestan tus chocolates… en ese momento ellos cambian de actitud y se le quedan mirando a uno con ojos de navaja recién desenvainada… ¡¡¡por que me interrumpes!!! ¡¡¡si yo no vengo a robar!!! … -ay nanita, ya se enojó- ok, ok, te coopero… ¿¡que no vas a querer el chocolate!? sólo cuesta diez varos… ¡diez pesos! ¡pus que hacen! -estos chocolates cuestan a dos por cinco pesos, pero éstos ingratos le ponen el precio que se les da la gana- … órale cabrón nomás no te burles… no, no me burlo, sólo que se me hacen un poco caros… ¡los vas a o comprar o que!… nel, es que no puedo comer chocolate, soy diabético (con ésta me la saco a cada rato -no piensen mal ehh, se vería muy chistoso sacar a relucir mi espléndido y fino aparato reproductor-)… ahh, pus al menos coopera... ya vas ahí te va un varo… uy ¿sólo eso?… híjole es que ha estado mala la venta… nel, si está lleno… ok, ahí te va otro… y por fin se retira el chavo con la misma mirada antes comentada…

En fin, no gano para sustos y menos para mantener a tanto gorrón (por ésta razón, a veces mi negocito vale lo que se le unta al pan -¿qué se le unta al pan que no sirve para nada? ¿la mantequilla está rancia? ¿el paté, es de hígado de ajolote del lago de Texcoco?- ), pero en fin, son gajes del oficio, pero a veces si saca de onda que existen algunos cínicos que regresan varias veces en el transcurso del tiempo y aún no se ha curado la hijita o aún no han realizado la mentada misa. Y con respecto a los que vienen a vender artículos carísimos como si fueran pistaches, aún no se quiénes sean los incautos que les compran su mercancía, pero de que existen, existen.

Saludos!!!
El Flaconauta.

lunes, 9 de mayo de 2011

El día de las madres (segunda parte)

Ya lo dice el dicho y lo dice muy bien… “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa” y esto viene a colación (¿a alguien le gustará el sabor de la colación que se pone -o se ponía- en las piñatas? -ahorita me acordé de la pobre señora/piñata del relato anterior-) debido a que mi anterior escrito en donde escribí  de manera descriptiva la friega que se llevan las señoras (mamás y profesoras) en el fastuoso y bello día de las madres, pero sólo haciendo alusión al festival escolar que en su honor se organiza.

En ésta ocasión haré referencia a la segunda parte de dicha festividad, o sea la fiesta casera que tienen a mal sufrir las pobres madrecitas, mismas que por una extraña razón que aún no comprendo, siguen festejando año con año con la esperanza (al menos eso creo) de que éste año si lo puedan disfrutar en compañía de los suyos (¿suyos? ¿no será al revés? por que los méndigos suyos se comportan como si su mamá no fuera la suya).

Dicha fiesta se festeja el mero día 10 de mayo o sea uno o dos días antes o después de la festividad escolar para que las mamitas lindas disfruten de sus retoños y las hordas que los acompañan.

10 de mayo, 5:30 de la mañana, Doña Naborita muy desmañada y contenta se dispone a toda prisa a terminar de hacerse las trenzas blancas poniéndose encima de ellas las peinetas que alguna vez le regaló su hijo Toribio, el hijo más grande de los de en medio (como ella dice), ya que la bendita señora tiene 6 hijos y éste fue el tercero de la tarde (un astado bragao, azabache y corniabierto debido a que su cónyuge le pone los ídem nada más y nada menos que con… ¡el carnicero!); y así de bonita, chapeadita y arregladita (con su delantal de florecitas recién estrenado) se dispone a irse junto con el menor de sus hijos, Baberto (éste no se casó, dicen que por babas, pero… según yo ni tan baboso) a la refinada y ordenada central de abastos de Tultitlán, para obtener así, los mejores precios en los ingredientes necesarios para preparar las toneladas de comida que su tragona familia se va a engullir.

¡Doña Naborita que bueno que viene!… ¡hola güero! (¿güero?) ¿cómo está?… pus aquí pasándola, en que le puedo servir marchantita… ay güero, pus dame 4 kilos de jitomate, 2 de tomatillo, 3 de cebolla, 6 cabezas de ajo, 3 lechugas y más y más verduras…. Híjole Doña Naborita  ¿pues a que hambriento regimiento le va a cocinar? … aayy pus a mis hijitos, los yernos, las nueras, mis hermanos, mis sobrinos y los que gusten ir a su pobre  casa… ¿a mi casa? … nooo, a la miiaa, jajájaja ¡usted siempre tan ocurrente y guasón! … ay doña, pus ya ve como es uno … si güero, van a ir toodos mis hijos, menos Cacoberto ya ve que vive re-lejos, hasta Cuautepec Barrio Bajo… pero si no está tan lejos … bueno pa´mi si, y pus además no lo van a dejar salir yo creo que en unos 8 o 10 añitos … ahh está entambado … ay, no lo diga tan feo, pero pus si, está en el bote, ay no sabe como le ruego a Dios pa‘que me lo perdonen o al menos pa’que me lo cuide… uy, si eso espero, mire doñita aquí le doy un ramito de flores, ay humildemente, pero se las doy de corazón por que usté me cai re bien, usté es de mis marchantitas preferidas … ay gracias güerito usted siempre tan atento, gracias de veras y ya me voy por que aún me faltan un chorratal de cosas que comprar, a ver si encuentro al carnicero amigo de mi nuera pa´comprarle los bisteces, ese señor es re buena gente…

La doñita prosigue por los atestados pasillos de la central de abasto comprando todo su mandado junto con el mandado de Baberto que de babas no tenía nada en cuanto a sus quehaceres como galán de barrio, ya que se la pasaba piropeando (¿piropeando? en éste sacrosanto escrito no puedo escribir todas las peladeces y sandeces que dicen algunos fulanos disque para chulear a las mujeres) a todas y cada una de las dependientas que se le ponían enfrente, claro, cuidándose de que su mamá no lo escuchara decir sus improperios.

Lllegando a casita doña Naborita y su lindo retoño, se dispusieron a llevar todas las cosas del mandado a la cocina, en donde los 3 kilos de frijoles ya estaban cocidos… ay m´hijo que bueno que ya están los frijolitos, que bueno por que apenas son las nueve y media y ya estoy re cansada … ay jefa usté siempre de quejumbrosa … a ver ayúdame a sacar todas las cosas…
Volteó la doñita y el individuo ¡ya no estaba! … ay chiquito ¿en dónde estás? … se acercó a los aposentos  de su bebé e increíblemente él ya se encontraba roncando, el pobre estaba ya muy dormidito cual largo y ancho es… Pobre está desmañanado y cansadito, al rato al ver si me ayuda a pelar las papas o a traer los refrescos -pensó la abnegada madrecita-.

La doña se puso el delantal viejo (al que le había añadido un plástico por dentro, para no mojarse la panza cuando lava los trastes) para no ensuciar el nuevo y se dispuso a preparar todas las exquisiteces que sabía preparar la damita linda.

Poco antes de las 12 del día se escucharon los primeros toquidos en la puerta de entrada de la casa, doña Naborita al escucharlos se volteó rápidamente, se distrajo y se quemó un poco el brazo derecho con el aceite con el que estaba friendo ajos y cebollas, rápidamente fue al fregadero se mojo el brazo y se untó un ajo crudo para quitarse el ardor de las quemadas, la impaciencia de quién estaba tocando era mucha y cada vez tocaba más fuerte y más rápido…. Vooooy, ya vooy ahorita les abro… abrió la puerta y cuál fue su sorpresa, ahí estaba Güevaldo  el más grande de sus criaturitas con la esposa y sus tres endemoniados hijitos … ¡jefecita chula! ¿por qué tardo tanto en abrir? ¿qué no nos quiere ver?  ¿que sus riumas no la dejan? ay, usté siempre con sus achaques… noo m´hijo ¡como crees! ¡claaro que los quiero ver!, paaasen pasen, nomás cierren los ojos por que está un poco tirado, es que ya no puedo limpiar como antes… no hay fijón, mire jefa lo que le traigo, flores…

La sonrisa de la doña se le iluminó, misma que inmediatamente se le quitó al darse cuenta que… si, jefa le traje flor de calabaza pa’que  me las prepare en quesadillas, a usté le quedan re sabrosas… ay hijo, gracias ahorita te las preparo nomás que… y en eso sale doña Naborita echa la cochinilla (¿?) hacia la cocina, la cebolla y el ajo se le estaban quemando…

Jefa saque las cheves por que ya va a empezar el partido de las chivas y yo vengo crudón… uy, no seas malo sácalas tú es que estoy caliente de la estufa… ayyy siempre con tus achaques, a ver voy por ellas por que me estoy quemando en vida… gracias hijo… ¡ay jefa! ¡pus si nomás hay tres tecates! esas ni me gustan y son re poquitas, esas ni pa la muela (el que ya ni la amuela es el fulano… y por otro lado ¿las muelas se embriagan y/o digieren ?, y si es así ¿se embriagan al mismo ritmo que los dueños de las picadas prominencias de calcio? ), ahorita mando a Pipinito por unas guamas pa´que alcance, es más voy a mandar a traer un cartón pa´que usté esté contenta, ¡usté se las merece hoy en su día!…

En las siguientes 2 horas la escena se repitió muchas veces, los huevones “invitados” viendo el partido y la señora secándose las manos y el sudor de la frente con el delantal (el nuevo, por que la doña se lo había cambiado para que su funesta parentela la viera muy linda) iba a cada rato a recibir a las hordas de parientes gorrones que se presentaban en su casita para “festejarla“, dándole como presente de día de las madres 2 pomos de tequila, 3 de ron, un espantoso tortillero hecho con las manitas de su nieto Gorgonio y un florerito de plástico que contenía una flor también de plástico y que en una de sus hojitas tenía una etiquetita, que presionándola emitía una dulce y casi inaudible melodía .

Entre gritos y caguamas el partido de las chivas finalizó y se escucho una fina y bella voz gritando…. ¡jefa! ¿ya está la comida? ¡estoy ladrando de hambre!… ay mi’hijito  ya mero, el pozole ya está soltando el último hervor (¿cuántos hervores existen? ¿cuántos hervores se necesitan para cada platillo? ¿por qué nadie comenta del penúltimo hervor?), pero el arroz y los guisados ya están … si jefecita ahorita le mando a Teodulfa pa´que le ayude con las tortillas, a ver gorda deja de estar de huevona y ayúdale a mi jefa… ay no me digas así, ahorita le ayudo a tu mamá, sé que ella sola no puede con nada…

Entre las nietas y una de las hijas de doña Naborita ponen el mantel de plástico floreado (con inmensas flores rojas) y los cubiertos, entre todas llevan las tortillas y las cazuelas de la comida (más por hambre que por ayudarle a la doña) y los hombres se acomiden a llevar las chelas a la mesa así como arrimar una gigantesca tina de metal con 429 cervezas nadando entre los hielos.

Empezó la comilona y la doñita siguió calentando más tortillas y sirviendo a sus finos y bellos invitados por más de dos horas hasta que una de las nietas se dio cuenta (después de que ella ya había acabado de comer) y le dijo… ya abue, siéntese a comer, ahorita le sirvo… ¡gracias Perejilda, siempre tan buena niña! …

La doñita se sentó entre suspiros de cansancio y Perejildita le sirvió su comida, un poco fría pero a la doña le supo a gloria ya que desde que se levantó no había probado bocado alguno….a ver hijito, sírveme una cervecita que tengo mucha sed… ¿cerveza jefa? ¿por qué mejor no un refresquito? ya sabe que usté no pude tomar nada de chupe … ay m´hijo es que se me antojó, nomás una y ya… está bien pero si se empieza a sentir mal o le baja la presión no me pida ni me diga nada, conste que le avisé ehhh … si chiquito, ya sabes que una no es ninguna…

Para cuando la doñita estaba terminado de comer, el baile ya había empezado…. el baile del perrito, cuánto por las Nachas doña Cuca… el Santo, el Cavernario, Blue Demon y el Bulldog… y demás finas y bellas melodías que acompañan en todas las pachangas a la acalorada y beoda concurrencia, adicionadas con unos refinados y albueros regguetones, así como las infaltables canciones de bandas y grupos narcomelódicos.

¡Que baile! ¡que baile! …al unísono y rítmicamente todos gritaban para que doña Naborita se parara a bailar ….no, aún me falta llevar todo éste trasterío a la cocina y lavarlo… ande jefa  no se haga la remolona (¿?) y párese a mover el bote… siii jefecita usté párese y que las viejas le ayuden al rato… bueno está bien, pero nomás una cancioncita por que luego me duelen las piernas… ay jefa siempre con sus achaques…

 Baberto que ya andaba a medios chiles, la tomó de la mano y se puso a bailar con ella… ¡¡¡una quebradita!!!, ya se la pasaba por debajo de las piernas, ya se la pasaba por encima de la espalda, ya la hacía como rehilete encima de su cabeza, y la doñita gritándole a todos los santos habidos y por haber… ¡ay Diosito santo! ¡ay Dios de mi vida! ¡ay San Cayetano! ¡ay cabrón ya bájame!… uy jefa ya no aguanta nada, usté y sus achaques…
Ya ves, te dije que mi jefa era bien chingona pa´la bailada… si baboso, pero ahora ayúdala a pararse… ta güeno…

Entre varios ayudaron a doña Naborita a pararse y la sentaron en una sillita de éste tamañito, Prudencia le quitó el delantal y con él le echó aire, hasta que por fin reaccionó y dijo…. ¡ay mis achaques!…

El jolgorio continuó por varias horas, como a las 8 de la noche la doñita se quedó dormida en la sillita, cabeceando a más no poder (nadie le hizo el menor caso), pero a eso de las nueve de la noche, casi se infarta ya que cuando más dormida estaba, fue intempestivamente despertada por las tremendas y sonoras trompetas del mariachi que acababa de hacer acto de presencia en su humilde hogar… “El son de la negra” abrió el mariachesco  concierto, seguida por “El mariachi loco” y otras de esas desconocidas melodías, para terminar a eso de las once de la noche con “El rey” con todos los briagos cantando…. ay dios, que ya termine esto por favor, uy ¡los trastes! -pensó la doña- …. ipsofacto se paró hacia la cocina para ver si ya estaban ahí todos los trastes limpios y cuál fue su sorpresa al ver que salvo (¿no que salvo la salvaba?) 2 vasos, 3 platos, 1 tenedor y 4 cucharas,  todo lo demás estaba sucio y amontonado en el fregadero… son fregaderas -pensó- ahorita los lavo, no, mejor no, ya estoy muy cansada y las huevonas de mis hijas y nueras ya están bien pedas, mejor los lavo mañanita más descansada, mejor voy a mi fiestecita a divertirme….

La mentada fiesta siguió y siguió, a eso de las 2 de la mañana, doña Naborita se volvió a despertar toda adolorida por el delicado baile que se aventó y con el cuello hecho pinole por las cabeceadas… ya me voy ahí se quedan en su casa, yo me voy a la cama… nadie le hizo caso ya que para esas horas ya habían sacado la guitarra y todos (los que quedaban) estaban entonando (todos desentonados) una canción de Álvaro Carrillo…

Como pudo la doñita se abrió paso entre chamacos dormidos (los escuincles no pararon de gritar y corretearse durante todo el tiempo en que honraron con su presencia a su abuelita) y dos que tres borrachales que se encontraban tumbados en los sillones, llegó a su cuarto (más que un cuarto, parecía un sexto por lo reducido de su tamaño -pa’que le damos el cuarto más grande si ya está ruquita-) se quitó su delantal nuevo con florecitas, extremadamente sucio por el fragor de la batalla y se dispuso -por fin- a dormirse en su exmullida camita… a ver a quioras se van estos desgraciados borrachos y yo que me tengo que levantar tempranito pa‘ lavar todo el trasterío… volteó somnolienta y una sonrisa se le dibujo en su rostro al ver las sencillas flores que le había regalado el güero (el único regalo sincero que recibió ese día) y que estaban en un florerito rosa en su mesita de noche, al lado de la imagen de la virgen de Guadalupe, cansadísima, lo último que pensó antes de cerrar los ojos fue…

¡¡¡Pinche día de las madres!!!










lunes, 2 de mayo de 2011

El día de las madres (primera parte)

El siguiente escrito está dedicado a todas las maestras de jardín de niños, primarias y secundarias, así como a todas las mamás que han sufrido o sufren el insufrible Día de las Madres.
Como todos saben (al menos los que tienen) se aproxima el venerable, ansiado y a veces odiado día de las madres, tormento chino (creo que en esa amarilla república no se festeja) que un periódico inventó por ahí de los años veintes del siglo próximo pasado, con el fin de homenajear a la linda mujer que nos parió y/o nos soportó  y ha soportado durante nuestras elegantes y funestas vidas.
A ese ser inmaculado que nos preparó sopa (tipo Mafalda) y salvajes licuados con huevo y el cual nos tuvimos que tomar a ídem, a ese lindo ser que nos regaño y/o nos pegó con infinita delicadeza… sí a ese lindo ser había que dedicarle un día (pobres mamitas, yo creo que piensan que el día dedicado a ellas es una venganza de la sociedad por los coscorrones dados y el espeso y nutritivo licuado que en buen plan nos prepararon).
Y para tal efecto, en todas las escuelas mexicanas desde muchos días antes se preparan para realizar una fastuosa festividad que conmemora a  todas las dadoras de vida.
Las pobres profesoras se la pasan inventando que hacer para que los párvulos les den su regalito a sus mamis, consultan libros, revistas y ahora hasta internet, para poderle hacer un presente que no sea oneroso, que medianamente lo puedan realizar los escuincles y sobre todo que esté bonito. De éstas tres reglas básicas, generalmente ninguna se cumple, ya que sale caro, las maestras terminan haciendo los regalitos y de pilón quedan medio feitos… Ay maestra, el regalito quedó medio furris, ¿no cree? … es que lo hizo su hijito, con sus propias manitas de ángel … ahh que lindo, entons ta’ rebonito .
Días, muchos días (y sus respectivas noches) se la pasan las pobres profesoras confeccionando 43 o más regalitos, para que las mamitas se lleven una “sorpresa” cuando su bodoque se lo entregue… Ay Teodulfito ¡que lindo regalo! ¿qué es?… es un trapo para que se lo pongas a mi papá, para cuando planchen… ¿¿¡¡!!?? , ahh ya sé es un trapo para proteger el burro de planchar, pero ¿por que dices que se lo ponga a tu papá?… pus como siempre le dices: burro a ver si ahora si planchamos…
Otra tortura es el famoso bailable que hay que preparar y ensayar con profuso esmero para que las mamitas vean a sus chilpayates realizando extraños pasos desincronizados simulando el baile de los viejitos… uyy  ¡¡¡perdón!!!   ya no se les debe decir así (ni viejos ni ancianos), ahora es el bailable de los hombres de la tercera edad o el bailable de los hombres en la edad de la plenitud (¿plenitud? … si les quitamos las reumas, la diabetes, los achaques y unos 30 o 40 años y kilos, quizás).
A ver señoras, para el 10 de mayo vamos a requerir que le compren o le confeccionen un vestido de japonesa poblana a las niñas, para que bailen el “Jarabe Tapatío“… ¿no será de china?… no señora el bailable es jalisciense… ¿pus no que de Puebla? -comenta otra señora-… nooo es del estado de Guadalajara, cerca de Jalisco … a ver entonces el bailable es de ¿china-japonesa-poblana de Guadalajara?… ay señoras ustedes me hacen bolas, sólo hay que traer el vestido para el día de las madres y listo… y ¿cómo cuanto cuesta? …pues la mamá de Trifunseca dice que ella se los hace por $800.00 … ¿¡800!?  dicen al unísono… si, es que lleva mucha lentejuela y estará confeccionado en organdí (¿qué es eso?)… ahh está bien… -en secreto le dice una señora a otra- ni madres, está carísimo, yo se lo hago mejor y más barato…
Así que la bendita señora se aprestó a ir a “La Parisina” (lugar que por alguna extraña razón les encanta a multitud de mujeres) para comprar 2 metros de organdí, 5,000 lentejuelas, 6 metros de lazo de varios colores  y 3 metros de “cabeza de indio”   (¿? , ¿quién le puso ése nombre a una tela? ¿por qué? ¿el indio era cheyenne? ¿era tarahumara? ¿era de Bombay? ¿en que se parece una tela a la cabeza de un indígena?  y así puedo seguir hasta la eternidad, pero ahí muere, creo que es una de las interrogantes que tendré hasta que cuelgue los tenis) y entre codazos, pellizcos, gritos y mentadas (haciendo referencia a las mamás de ellas mismas) logrando comprar las cosas necesarias para confeccionar la vestimenta requerida para que sus angelitos se vean como tales, aunque tengan carita de Mefistófeles empachado, por la módica cantidad de $789.00... ¡ja! si supiera la mamá de Trifunseca lo que me ahorré, se pondría verde de envidia y se revolcaría en las llamas del coraje…
La señora además se gastó $28.00 en los pasajes, $48.00 en las memelas y el refresco que se refinó, $38.50 más en el hilo y los botones (que no encontró en la mentada parisina -mentada literal-), pero llegó feliz a su hogar y presta se dispuso a hacerle el vestidito a su chiquitina, se pasó varios días y noches haciéndolo y por ahí de las 3 de la mañana del mero día lo terminó, no sin antes pensar (al igual que todas las demás mamás y profesoras que estaban a la misma hora en friega)… ¡pinche día de las madres!
A las 6 de la mañana toda traqueteada se despertó y fue a levantar a su hijita… ándale Puchucletita ya es hora… ay no, otro ratito … que ratito ni que ocho cuartos (¿? ¿seis tercios no es lo mismo?) ya levántate, te tienes que bañar y probarte el vestido … con grúa la señora paró a la niña, la metió a bañar, la maquilló exageradamente (creen que mientras más pintadas, mas chulas) y se dispuso a probarle el vestido y… ¡¡ups!!, no entra la gordita Puchucletita, una lonjita por aquí,  otra por allá, el gordito debajo del brazo, total que no cupo la niña… híjole y ahora ¿que hago? …ay mami me aprieta un montón… te dije que no tragaras como pelón de hospicio (¿seguirán pelando a los huérfanos?), a ver ahorita te lo arreglo…
Agarró unas tijeras y una funda, abrió el vestido lateralmente y lo remendó con un pedazo de funda (rayada y con cocolitos)… a ver Puchis, ya quedó … ¡ay mamá quedó horrible! … ni modo tu tienes la culpa por tragona… ayshh.
Con calzador, muchos quejidos y resoplidos de ambas, por fin le logró poner el vestidito a la chavita, la madre se metió a bañar echa la ídem y se vistió con aquel vestido amarillo canario con mangas moradas que le regaló su mamá que esta bien feo y anticuado, pero que es el único limpio y que además le queda más o menos (nota.- Es el drama de una señora con una sola hija, multiplíquenlo por el número de vástagos que tenga y verán la chinguita que se llevan las mamitas) .
Salieron al 5 para las 8 a la escuela, la señora corriendo con su hija de bandera, llegó a la escuela apenitas, metiendo el pié en la puerta de entrada por que ya estaban cerrando y toda sudorosa, despeinada  y con el pié derecho todo adolorido e inflamado entró muy contenta y orgullosa de haber terminado la odisea… anda Puchucleta ve a formarte mientras yo busco un buen lugar para verte…
Pues cuál lugar, sólo encontró uno hasta atrás donde no se veía nada, se trepó a la silla y la prefecta con cara de gendarme mal pagado le gritó… bájese deai …es que no veo nada … no señora está estrictamente prohibido subirse a las sillas, así que pa’bajo …está bien.
Empezó la ceremonia con … ¡¡¡los honores a la bandera!!! (¿por qué? ¿es un homenaje a la madre patria? ) “Mexicanos al grito de guerra …” “…Masiosare el extrañísimo enemigo…” “Se levanta en el mástil mi bandeeera, como un sol entre céfiros y trinos (¿céfiros? según sé Céfiro -dios griego- tuvo abundantes esposas y amantes una de ellas era su hermana)…“ y así hasta que termina la patriótica ceremonia (bueno en mis tiempos así se estilaba y cuando mis hijos iban a la primaria además se cantaba el himno del Estado de México, se los juro).
Después vino el discurso del maestro del 4° C, entre aburridas y melosas frases recuerda a su santa madrecita y a las demás que se encuentran en ese recinto del saber.
Por fin acaba el rollote del profesor que estaba ataviado con un saco que algún día fue de color café, unos pantalones todos lamparosos color verde perico, una sufrida camisa blanca que estaba a punto de reventar, pero que unos heroicos y estoicos botones se lo impidieron y para rematar portaba una corbata floreada con todos los colores existentes (dicha vestimenta que ostentosamente lucía, lo único que indica es el paupérrimo sueldo que perciben nuestros gloriosos profesores y bueno… el mal gusto del fulano), para continuar ahora si, con el festival madrileño (de madre, no de la dizque madre patria).
Inaugurando la festividad se presentó el 3° B , bailando las tehuanas a ritmo de marimba, luego siguió el baile de 5° A, que correspondía al de los hombres adultos de la tercera edad en plenitud oriundos de Michoacán (vulgo el baile de los viejitos), y así continuó el bochinche con los demás bailables… la señora bien encabritada por que no veía ni madres y las únicas que veía eran aquellas señoras que se ponían enfrente de los niños bailarines para tomarle mil fotos a su draculita disfrazado de lanchero acapulqueño para tratar de bailar el Tico-tico, esto a pesar de los múltiples ruegos de la directora para que no entorpecieran la vista de los demás… y ahora que hago pa’ver a m’hija y tomarle unas fotos… ahh ¡ya se! … entonces fue al bote de la basura que está junto a la cooperativa (¿? ¿quién coopera? ¿qué cooperan? ¿existe alguna coperacha?) y encontró un mecate de buen tamaño y fue directo a donde se encontraba la festiva ceremonia, localizó una viga que iba del salón del 2° A, hacía el baño de las niñas y que estaba justo encima de la bella representación danzística, aventó el mecate, lo amarró del tubo de la cancha de voleibol y con el otro lado del mecate hizo un nudo ciego (no sordo) alrededor de su cintura y posteriormente les dijo a dos papás que estaban hasta atrás (no ebrios) igual que ella… ay, no sean malitos desaten ese lado del mecate y levánteme un ratito, nomás en lo que dura el bailable de mi hijita, anden ¿siii?.
Los señores extrañados pero complacientes obedecieron a la señora y a la de tres subieron en vilo a la señora, con muchos trabajos ya que la señora pesaba unos sofocantes 92 kg.
Feliz de ver como alzaba el vuelo y además por el hecho de saber que era privilegiada por la excelente vista que iba a tener,  la señora se dispuso a sacar de ipso facto su cámara por que ya iba a empezar el jarabe chino-japonés-poblano-tapatío…. empezó el bailable y ella a tomar las 435 fotografías de su linda y casi asfixiada niña… ay que bonita y chapeteada se ve mi hija… sin notar por estar distraída, que los dos amables señores estaban echando el bofe a diestra y siniestra y que por ésta razón se decidieron mejor amarrar a la señora de un travesaño adjunto al salón 2° A.
Cuando por fin acabó el jarabe chino-japo… ay ya! , el bailable de la niña, la señora gritó levemente… ¡ya! ya me pueden bajar… pero pues nadie la peló y ya medio desesperada se dio cuenta que aunque pareciera increíble, nadie la había visto trepada. En un minuto y con una leve despedida la directora dio por finalizada la ceremonia, los papás se empezaron a incorporar de sus asientos… en esas andaban, cuando un niño gritó… ¡¡¡una piñata!!! …. Y antes de que ella pudiera gritar, un malvado escuincle le dio un garrotazo entre ceja, oreja y sien y la desmayó….pobre mujer, los niños la confundieron con piñata (al menos estaba vestida como tal), después de que 14 niños habían pasado (“ya le diste una, ya le diste dos, ya le diste tres y tu tiempo se acabó“… cantaban los chamacos), su propia hija la reconoció y grito… ¡mi mamá, mi mamá! … ¿en dónde chiquita? …ahí en la piñata … ay niña ¿cómo crees? …¡¡¡síí la piñata es mi mamá! !!!
Se interrumpió la piñatesca festividad, los niños dijeron… uy faltaba yo… ay de todas maneras la piñata está re fea… sii mi piñata de buzlaiyir estaba más chida… y por esos rumbos siguieron rumiando los insatisfechos críos.
Entre el maestro del traje chulo y la prefecta bajaron cuidadosamente a la lastimada dama que parecía Santo Cristo, presto dicho profesor procedió el muy cabrón a darle respiración de boca a boca y en un instante la pobre mujer despertó y al sentir en su boca al hijo de Belcebú, procedió a vomitar encima del acomedido maestro, estropeándole su fina y heroica vestimenta.
Ya en casita y en la comodidad de su cama la estropeada señora despertó después de que escuchó el mugido de su obeso maridito diciéndole… ¡prepárate vieja que ahora si te voy a planchar!… ¡¡¡en la madre!!!