El siguiente escrito está dedicado a todas las maestras de jardín de niños, primarias y secundarias, así como a todas las mamás que han sufrido o sufren el insufrible Día de las Madres.
Como todos saben (al menos los que tienen) se aproxima el venerable, ansiado y a veces odiado día de las madres, tormento chino (creo que en esa amarilla república no se festeja) que un periódico inventó por ahí de los años veintes del siglo próximo pasado, con el fin de homenajear a la linda mujer que nos parió y/o nos soportó y ha soportado durante nuestras elegantes y funestas vidas.
A ese ser inmaculado que nos preparó sopa (tipo Mafalda) y salvajes licuados con huevo y el cual nos tuvimos que tomar a ídem, a ese lindo ser que nos regaño y/o nos pegó con infinita delicadeza… sí a ese lindo ser había que dedicarle un día (pobres mamitas, yo creo que piensan que el día dedicado a ellas es una venganza de la sociedad por los coscorrones dados y el espeso y nutritivo licuado que en buen plan nos prepararon).
Y para tal efecto, en todas las escuelas mexicanas desde muchos días antes se preparan para realizar una fastuosa festividad que conmemora a todas las dadoras de vida.
Las pobres profesoras se la pasan inventando que hacer para que los párvulos les den su regalito a sus mamis, consultan libros, revistas y ahora hasta internet, para poderle hacer un presente que no sea oneroso, que medianamente lo puedan realizar los escuincles y sobre todo que esté bonito. De éstas tres reglas básicas, generalmente ninguna se cumple, ya que sale caro, las maestras terminan haciendo los regalitos y de pilón quedan medio feitos… Ay maestra, el regalito quedó medio furris, ¿no cree? … es que lo hizo su hijito, con sus propias manitas de ángel … ahh que lindo, entons ta’ rebonito .
Días, muchos días (y sus respectivas noches) se la pasan las pobres profesoras confeccionando 43 o más regalitos, para que las mamitas se lleven una “sorpresa” cuando su bodoque se lo entregue… Ay Teodulfito ¡que lindo regalo! ¿qué es?… es un trapo para que se lo pongas a mi papá, para cuando planchen… ¿¿¡¡!!?? , ahh ya sé es un trapo para proteger el burro de planchar, pero ¿por que dices que se lo ponga a tu papá?… pus como siempre le dices: burro a ver si ahora si planchamos…
Otra tortura es el famoso bailable que hay que preparar y ensayar con profuso esmero para que las mamitas vean a sus chilpayates realizando extraños pasos desincronizados simulando el baile de los viejitos… uyy ¡¡¡perdón!!! ya no se les debe decir así (ni viejos ni ancianos), ahora es el bailable de los hombres de la tercera edad o el bailable de los hombres en la edad de la plenitud (¿plenitud? … si les quitamos las reumas, la diabetes, los achaques y unos 30 o 40 años y kilos, quizás).
A ver señoras, para el 10 de mayo vamos a requerir que le compren o le confeccionen un vestido de japonesa poblana a las niñas, para que bailen el “Jarabe Tapatío“… ¿no será de china?… no señora el bailable es jalisciense… ¿pus no que de Puebla? -comenta otra señora-… nooo es del estado de Guadalajara, cerca de Jalisco … a ver entonces el bailable es de ¿china-japonesa-poblana de Guadalajara?… ay señoras ustedes me hacen bolas, sólo hay que traer el vestido para el día de las madres y listo… y ¿cómo cuanto cuesta? …pues la mamá de Trifunseca dice que ella se los hace por $800.00 … ¿¡800!? dicen al unísono… si, es que lleva mucha lentejuela y estará confeccionado en organdí (¿qué es eso?)… ahh está bien… -en secreto le dice una señora a otra- ni madres, está carísimo, yo se lo hago mejor y más barato…
Así que la bendita señora se aprestó a ir a “La Parisina” (lugar que por alguna extraña razón les encanta a multitud de mujeres) para comprar 2 metros de organdí, 5,000 lentejuelas, 6 metros de lazo de varios colores y 3 metros de “cabeza de indio” (¿? , ¿quién le puso ése nombre a una tela? ¿por qué? ¿el indio era cheyenne? ¿era tarahumara? ¿era de Bombay? ¿en que se parece una tela a la cabeza de un indígena? y así puedo seguir hasta la eternidad, pero ahí muere, creo que es una de las interrogantes que tendré hasta que cuelgue los tenis) y entre codazos, pellizcos, gritos y mentadas (haciendo referencia a las mamás de ellas mismas) logrando comprar las cosas necesarias para confeccionar la vestimenta requerida para que sus angelitos se vean como tales, aunque tengan carita de Mefistófeles empachado, por la módica cantidad de $789.00... ¡ja! si supiera la mamá de Trifunseca lo que me ahorré, se pondría verde de envidia y se revolcaría en las llamas del coraje…
La señora además se gastó $28.00 en los pasajes, $48.00 en las memelas y el refresco que se refinó, $38.50 más en el hilo y los botones (que no encontró en la mentada parisina -mentada literal-), pero llegó feliz a su hogar y presta se dispuso a hacerle el vestidito a su chiquitina, se pasó varios días y noches haciéndolo y por ahí de las 3 de la mañana del mero día lo terminó, no sin antes pensar (al igual que todas las demás mamás y profesoras que estaban a la misma hora en friega)… ¡pinche día de las madres!
A las 6 de la mañana toda traqueteada se despertó y fue a levantar a su hijita… ándale Puchucletita ya es hora… ay no, otro ratito … que ratito ni que ocho cuartos (¿? ¿seis tercios no es lo mismo?) ya levántate, te tienes que bañar y probarte el vestido … con grúa la señora paró a la niña, la metió a bañar, la maquilló exageradamente (creen que mientras más pintadas, mas chulas) y se dispuso a probarle el vestido y… ¡¡ups!!, no entra la gordita Puchucletita, una lonjita por aquí, otra por allá, el gordito debajo del brazo, total que no cupo la niña… híjole y ahora ¿que hago? …ay mami me aprieta un montón… te dije que no tragaras como pelón de hospicio (¿seguirán pelando a los huérfanos?), a ver ahorita te lo arreglo…
Agarró unas tijeras y una funda, abrió el vestido lateralmente y lo remendó con un pedazo de funda (rayada y con cocolitos)… a ver Puchis, ya quedó … ¡ay mamá quedó horrible! … ni modo tu tienes la culpa por tragona… ayshh.
Con calzador, muchos quejidos y resoplidos de ambas, por fin le logró poner el vestidito a la chavita, la madre se metió a bañar echa la ídem y se vistió con aquel vestido amarillo canario con mangas moradas que le regaló su mamá que esta bien feo y anticuado, pero que es el único limpio y que además le queda más o menos (nota.- Es el drama de una señora con una sola hija, multiplíquenlo por el número de vástagos que tenga y verán la chinguita que se llevan las mamitas) .
Salieron al 5 para las 8 a la escuela, la señora corriendo con su hija de bandera, llegó a la escuela apenitas, metiendo el pié en la puerta de entrada por que ya estaban cerrando y toda sudorosa, despeinada y con el pié derecho todo adolorido e inflamado entró muy contenta y orgullosa de haber terminado la odisea… anda Puchucleta ve a formarte mientras yo busco un buen lugar para verte…
Pues cuál lugar, sólo encontró uno hasta atrás donde no se veía nada, se trepó a la silla y la prefecta con cara de gendarme mal pagado le gritó… bájese deai …es que no veo nada … no señora está estrictamente prohibido subirse a las sillas, así que pa’bajo …está bien.
Empezó la ceremonia con … ¡¡¡los honores a la bandera!!! (¿por qué? ¿es un homenaje a la madre patria? ) “Mexicanos al grito de guerra …” “…Masiosare el extrañísimo enemigo…” “Se levanta en el mástil mi bandeeera, como un sol entre céfiros y trinos (¿céfiros? según sé Céfiro -dios griego- tuvo abundantes esposas y amantes una de ellas era su hermana)…“ y así hasta que termina la patriótica ceremonia (bueno en mis tiempos así se estilaba y cuando mis hijos iban a la primaria además se cantaba el himno del Estado de México, se los juro).
Después vino el discurso del maestro del 4° C, entre aburridas y melosas frases recuerda a su santa madrecita y a las demás que se encuentran en ese recinto del saber.
Por fin acaba el rollote del profesor que estaba ataviado con un saco que algún día fue de color café, unos pantalones todos lamparosos color verde perico, una sufrida camisa blanca que estaba a punto de reventar, pero que unos heroicos y estoicos botones se lo impidieron y para rematar portaba una corbata floreada con todos los colores existentes (dicha vestimenta que ostentosamente lucía, lo único que indica es el paupérrimo sueldo que perciben nuestros gloriosos profesores y bueno… el mal gusto del fulano), para continuar ahora si, con el festival madrileño (de madre, no de la dizque madre patria).
Inaugurando la festividad se presentó el 3° B , bailando las tehuanas a ritmo de marimba, luego siguió el baile de 5° A, que correspondía al de los hombres adultos de la tercera edad en plenitud oriundos de Michoacán (vulgo el baile de los viejitos), y así continuó el bochinche con los demás bailables… la señora bien encabritada por que no veía ni madres y las únicas que veía eran aquellas señoras que se ponían enfrente de los niños bailarines para tomarle mil fotos a su draculita disfrazado de lanchero acapulqueño para tratar de bailar el Tico-tico, esto a pesar de los múltiples ruegos de la directora para que no entorpecieran la vista de los demás… y ahora que hago pa’ver a m’hija y tomarle unas fotos… ahh ¡ya se! … entonces fue al bote de la basura que está junto a la cooperativa (¿? ¿quién coopera? ¿qué cooperan? ¿existe alguna coperacha?) y encontró un mecate de buen tamaño y fue directo a donde se encontraba la festiva ceremonia, localizó una viga que iba del salón del 2° A, hacía el baño de las niñas y que estaba justo encima de la bella representación danzística, aventó el mecate, lo amarró del tubo de la cancha de voleibol y con el otro lado del mecate hizo un nudo ciego (no sordo) alrededor de su cintura y posteriormente les dijo a dos papás que estaban hasta atrás (no ebrios) igual que ella… ay, no sean malitos desaten ese lado del mecate y levánteme un ratito, nomás en lo que dura el bailable de mi hijita, anden ¿siii?.
Los señores extrañados pero complacientes obedecieron a la señora y a la de tres subieron en vilo a la señora, con muchos trabajos ya que la señora pesaba unos sofocantes 92 kg.
Feliz de ver como alzaba el vuelo y además por el hecho de saber que era privilegiada por la excelente vista que iba a tener, la señora se dispuso a sacar de ipso facto su cámara por que ya iba a empezar el jarabe chino-japonés-poblano-tapatío…. empezó el bailable y ella a tomar las 435 fotografías de su linda y casi asfixiada niña… ay que bonita y chapeteada se ve mi hija… sin notar por estar distraída, que los dos amables señores estaban echando el bofe a diestra y siniestra y que por ésta razón se decidieron mejor amarrar a la señora de un travesaño adjunto al salón 2° A.
Cuando por fin acabó el jarabe chino-japo… ay ya! , el bailable de la niña, la señora gritó levemente… ¡ya! ya me pueden bajar… pero pues nadie la peló y ya medio desesperada se dio cuenta que aunque pareciera increíble, nadie la había visto trepada. En un minuto y con una leve despedida la directora dio por finalizada la ceremonia, los papás se empezaron a incorporar de sus asientos… en esas andaban, cuando un niño gritó… ¡¡¡una piñata!!! …. Y antes de que ella pudiera gritar, un malvado escuincle le dio un garrotazo entre ceja, oreja y sien y la desmayó….pobre mujer, los niños la confundieron con piñata (al menos estaba vestida como tal), después de que 14 niños habían pasado (“ya le diste una, ya le diste dos, ya le diste tres y tu tiempo se acabó“… cantaban los chamacos), su propia hija la reconoció y grito… ¡mi mamá, mi mamá! … ¿en dónde chiquita? …ahí en la piñata … ay niña ¿cómo crees? …¡¡¡síí la piñata es mi mamá! !!!
Se interrumpió la piñatesca festividad, los niños dijeron… uy faltaba yo… ay de todas maneras la piñata está re fea… sii mi piñata de buzlaiyir estaba más chida… y por esos rumbos siguieron rumiando los insatisfechos críos.
Entre el maestro del traje chulo y la prefecta bajaron cuidadosamente a la lastimada dama que parecía Santo Cristo, presto dicho profesor procedió el muy cabrón a darle respiración de boca a boca y en un instante la pobre mujer despertó y al sentir en su boca al hijo de Belcebú, procedió a vomitar encima del acomedido maestro, estropeándole su fina y heroica vestimenta.
Ya en casita y en la comodidad de su cama la estropeada señora despertó después de que escuchó el mugido de su obeso maridito diciéndole… ¡prepárate vieja que ahora si te voy a planchar!… ¡¡¡en la madre!!!
Como todos saben (al menos los que tienen) se aproxima el venerable, ansiado y a veces odiado día de las madres, tormento chino (creo que en esa amarilla república no se festeja) que un periódico inventó por ahí de los años veintes del siglo próximo pasado, con el fin de homenajear a la linda mujer que nos parió y/o nos soportó y ha soportado durante nuestras elegantes y funestas vidas.
A ese ser inmaculado que nos preparó sopa (tipo Mafalda) y salvajes licuados con huevo y el cual nos tuvimos que tomar a ídem, a ese lindo ser que nos regaño y/o nos pegó con infinita delicadeza… sí a ese lindo ser había que dedicarle un día (pobres mamitas, yo creo que piensan que el día dedicado a ellas es una venganza de la sociedad por los coscorrones dados y el espeso y nutritivo licuado que en buen plan nos prepararon).
Y para tal efecto, en todas las escuelas mexicanas desde muchos días antes se preparan para realizar una fastuosa festividad que conmemora a todas las dadoras de vida.
Las pobres profesoras se la pasan inventando que hacer para que los párvulos les den su regalito a sus mamis, consultan libros, revistas y ahora hasta internet, para poderle hacer un presente que no sea oneroso, que medianamente lo puedan realizar los escuincles y sobre todo que esté bonito. De éstas tres reglas básicas, generalmente ninguna se cumple, ya que sale caro, las maestras terminan haciendo los regalitos y de pilón quedan medio feitos… Ay maestra, el regalito quedó medio furris, ¿no cree? … es que lo hizo su hijito, con sus propias manitas de ángel … ahh que lindo, entons ta’ rebonito .
Días, muchos días (y sus respectivas noches) se la pasan las pobres profesoras confeccionando 43 o más regalitos, para que las mamitas se lleven una “sorpresa” cuando su bodoque se lo entregue… Ay Teodulfito ¡que lindo regalo! ¿qué es?… es un trapo para que se lo pongas a mi papá, para cuando planchen… ¿¿¡¡!!?? , ahh ya sé es un trapo para proteger el burro de planchar, pero ¿por que dices que se lo ponga a tu papá?… pus como siempre le dices: burro a ver si ahora si planchamos…
Otra tortura es el famoso bailable que hay que preparar y ensayar con profuso esmero para que las mamitas vean a sus chilpayates realizando extraños pasos desincronizados simulando el baile de los viejitos… uyy ¡¡¡perdón!!! ya no se les debe decir así (ni viejos ni ancianos), ahora es el bailable de los hombres de la tercera edad o el bailable de los hombres en la edad de la plenitud (¿plenitud? … si les quitamos las reumas, la diabetes, los achaques y unos 30 o 40 años y kilos, quizás).
A ver señoras, para el 10 de mayo vamos a requerir que le compren o le confeccionen un vestido de japonesa poblana a las niñas, para que bailen el “Jarabe Tapatío“… ¿no será de china?… no señora el bailable es jalisciense… ¿pus no que de Puebla? -comenta otra señora-… nooo es del estado de Guadalajara, cerca de Jalisco … a ver entonces el bailable es de ¿china-japonesa-poblana de Guadalajara?… ay señoras ustedes me hacen bolas, sólo hay que traer el vestido para el día de las madres y listo… y ¿cómo cuanto cuesta? …pues la mamá de Trifunseca dice que ella se los hace por $800.00 … ¿¡800!? dicen al unísono… si, es que lleva mucha lentejuela y estará confeccionado en organdí (¿qué es eso?)… ahh está bien… -en secreto le dice una señora a otra- ni madres, está carísimo, yo se lo hago mejor y más barato…
Así que la bendita señora se aprestó a ir a “La Parisina” (lugar que por alguna extraña razón les encanta a multitud de mujeres) para comprar 2 metros de organdí, 5,000 lentejuelas, 6 metros de lazo de varios colores y 3 metros de “cabeza de indio” (¿? , ¿quién le puso ése nombre a una tela? ¿por qué? ¿el indio era cheyenne? ¿era tarahumara? ¿era de Bombay? ¿en que se parece una tela a la cabeza de un indígena? y así puedo seguir hasta la eternidad, pero ahí muere, creo que es una de las interrogantes que tendré hasta que cuelgue los tenis) y entre codazos, pellizcos, gritos y mentadas (haciendo referencia a las mamás de ellas mismas) logrando comprar las cosas necesarias para confeccionar la vestimenta requerida para que sus angelitos se vean como tales, aunque tengan carita de Mefistófeles empachado, por la módica cantidad de $789.00... ¡ja! si supiera la mamá de Trifunseca lo que me ahorré, se pondría verde de envidia y se revolcaría en las llamas del coraje…
La señora además se gastó $28.00 en los pasajes, $48.00 en las memelas y el refresco que se refinó, $38.50 más en el hilo y los botones (que no encontró en la mentada parisina -mentada literal-), pero llegó feliz a su hogar y presta se dispuso a hacerle el vestidito a su chiquitina, se pasó varios días y noches haciéndolo y por ahí de las 3 de la mañana del mero día lo terminó, no sin antes pensar (al igual que todas las demás mamás y profesoras que estaban a la misma hora en friega)… ¡pinche día de las madres!
A las 6 de la mañana toda traqueteada se despertó y fue a levantar a su hijita… ándale Puchucletita ya es hora… ay no, otro ratito … que ratito ni que ocho cuartos (¿? ¿seis tercios no es lo mismo?) ya levántate, te tienes que bañar y probarte el vestido … con grúa la señora paró a la niña, la metió a bañar, la maquilló exageradamente (creen que mientras más pintadas, mas chulas) y se dispuso a probarle el vestido y… ¡¡ups!!, no entra la gordita Puchucletita, una lonjita por aquí, otra por allá, el gordito debajo del brazo, total que no cupo la niña… híjole y ahora ¿que hago? …ay mami me aprieta un montón… te dije que no tragaras como pelón de hospicio (¿seguirán pelando a los huérfanos?), a ver ahorita te lo arreglo…
Agarró unas tijeras y una funda, abrió el vestido lateralmente y lo remendó con un pedazo de funda (rayada y con cocolitos)… a ver Puchis, ya quedó … ¡ay mamá quedó horrible! … ni modo tu tienes la culpa por tragona… ayshh.
Con calzador, muchos quejidos y resoplidos de ambas, por fin le logró poner el vestidito a la chavita, la madre se metió a bañar echa la ídem y se vistió con aquel vestido amarillo canario con mangas moradas que le regaló su mamá que esta bien feo y anticuado, pero que es el único limpio y que además le queda más o menos (nota.- Es el drama de una señora con una sola hija, multiplíquenlo por el número de vástagos que tenga y verán la chinguita que se llevan las mamitas) .
Salieron al 5 para las 8 a la escuela, la señora corriendo con su hija de bandera, llegó a la escuela apenitas, metiendo el pié en la puerta de entrada por que ya estaban cerrando y toda sudorosa, despeinada y con el pié derecho todo adolorido e inflamado entró muy contenta y orgullosa de haber terminado la odisea… anda Puchucleta ve a formarte mientras yo busco un buen lugar para verte…
Pues cuál lugar, sólo encontró uno hasta atrás donde no se veía nada, se trepó a la silla y la prefecta con cara de gendarme mal pagado le gritó… bájese deai …es que no veo nada … no señora está estrictamente prohibido subirse a las sillas, así que pa’bajo …está bien.
Empezó la ceremonia con … ¡¡¡los honores a la bandera!!! (¿por qué? ¿es un homenaje a la madre patria? ) “Mexicanos al grito de guerra …” “…Masiosare el extrañísimo enemigo…” “Se levanta en el mástil mi bandeeera, como un sol entre céfiros y trinos (¿céfiros? según sé Céfiro -dios griego- tuvo abundantes esposas y amantes una de ellas era su hermana)…“ y así hasta que termina la patriótica ceremonia (bueno en mis tiempos así se estilaba y cuando mis hijos iban a la primaria además se cantaba el himno del Estado de México, se los juro).
Después vino el discurso del maestro del 4° C, entre aburridas y melosas frases recuerda a su santa madrecita y a las demás que se encuentran en ese recinto del saber.
Por fin acaba el rollote del profesor que estaba ataviado con un saco que algún día fue de color café, unos pantalones todos lamparosos color verde perico, una sufrida camisa blanca que estaba a punto de reventar, pero que unos heroicos y estoicos botones se lo impidieron y para rematar portaba una corbata floreada con todos los colores existentes (dicha vestimenta que ostentosamente lucía, lo único que indica es el paupérrimo sueldo que perciben nuestros gloriosos profesores y bueno… el mal gusto del fulano), para continuar ahora si, con el festival madrileño (de madre, no de la dizque madre patria).
Inaugurando la festividad se presentó el 3° B , bailando las tehuanas a ritmo de marimba, luego siguió el baile de 5° A, que correspondía al de los hombres adultos de la tercera edad en plenitud oriundos de Michoacán (vulgo el baile de los viejitos), y así continuó el bochinche con los demás bailables… la señora bien encabritada por que no veía ni madres y las únicas que veía eran aquellas señoras que se ponían enfrente de los niños bailarines para tomarle mil fotos a su draculita disfrazado de lanchero acapulqueño para tratar de bailar el Tico-tico, esto a pesar de los múltiples ruegos de la directora para que no entorpecieran la vista de los demás… y ahora que hago pa’ver a m’hija y tomarle unas fotos… ahh ¡ya se! … entonces fue al bote de la basura que está junto a la cooperativa (¿? ¿quién coopera? ¿qué cooperan? ¿existe alguna coperacha?) y encontró un mecate de buen tamaño y fue directo a donde se encontraba la festiva ceremonia, localizó una viga que iba del salón del 2° A, hacía el baño de las niñas y que estaba justo encima de la bella representación danzística, aventó el mecate, lo amarró del tubo de la cancha de voleibol y con el otro lado del mecate hizo un nudo ciego (no sordo) alrededor de su cintura y posteriormente les dijo a dos papás que estaban hasta atrás (no ebrios) igual que ella… ay, no sean malitos desaten ese lado del mecate y levánteme un ratito, nomás en lo que dura el bailable de mi hijita, anden ¿siii?.
Los señores extrañados pero complacientes obedecieron a la señora y a la de tres subieron en vilo a la señora, con muchos trabajos ya que la señora pesaba unos sofocantes 92 kg.
Feliz de ver como alzaba el vuelo y además por el hecho de saber que era privilegiada por la excelente vista que iba a tener, la señora se dispuso a sacar de ipso facto su cámara por que ya iba a empezar el jarabe chino-japonés-poblano-tapatío…. empezó el bailable y ella a tomar las 435 fotografías de su linda y casi asfixiada niña… ay que bonita y chapeteada se ve mi hija… sin notar por estar distraída, que los dos amables señores estaban echando el bofe a diestra y siniestra y que por ésta razón se decidieron mejor amarrar a la señora de un travesaño adjunto al salón 2° A.
Cuando por fin acabó el jarabe chino-japo… ay ya! , el bailable de la niña, la señora gritó levemente… ¡ya! ya me pueden bajar… pero pues nadie la peló y ya medio desesperada se dio cuenta que aunque pareciera increíble, nadie la había visto trepada. En un minuto y con una leve despedida la directora dio por finalizada la ceremonia, los papás se empezaron a incorporar de sus asientos… en esas andaban, cuando un niño gritó… ¡¡¡una piñata!!! …. Y antes de que ella pudiera gritar, un malvado escuincle le dio un garrotazo entre ceja, oreja y sien y la desmayó….pobre mujer, los niños la confundieron con piñata (al menos estaba vestida como tal), después de que 14 niños habían pasado (“ya le diste una, ya le diste dos, ya le diste tres y tu tiempo se acabó“… cantaban los chamacos), su propia hija la reconoció y grito… ¡mi mamá, mi mamá! … ¿en dónde chiquita? …ahí en la piñata … ay niña ¿cómo crees? …¡¡¡síí la piñata es mi mamá! !!!
Se interrumpió la piñatesca festividad, los niños dijeron… uy faltaba yo… ay de todas maneras la piñata está re fea… sii mi piñata de buzlaiyir estaba más chida… y por esos rumbos siguieron rumiando los insatisfechos críos.
Entre el maestro del traje chulo y la prefecta bajaron cuidadosamente a la lastimada dama que parecía Santo Cristo, presto dicho profesor procedió el muy cabrón a darle respiración de boca a boca y en un instante la pobre mujer despertó y al sentir en su boca al hijo de Belcebú, procedió a vomitar encima del acomedido maestro, estropeándole su fina y heroica vestimenta.
Ya en casita y en la comodidad de su cama la estropeada señora despertó después de que escuchó el mugido de su obeso maridito diciéndole… ¡prepárate vieja que ahora si te voy a planchar!… ¡¡¡en la madre!!!
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