Holas individuas e individuos (disculpen pero esto se escucha muy un poco agreste*, pero significa lo mismo que personas o personos).
*Agreste.- Dícese de todo aquello que es rudo, tosco y feo, o sea Elba Esther es agrestísima..jijiji).
Nota de la redacción. El fulano que escribe esto, sabe perfectamente (antes de que sus compañeros históricos se le vayan hostilmente a la yugular) que cuando se señala algo con un asterisco, esto hace referencia hacia algún señalamiento al pide página, pero que (según él) la puso luego luego debido a tres razones tres...1. El hotmail no tiene páginas, 2. No tiene ni prostituta idea de que tamaño será el escrito y 3. Como cuenta con una mente enteflonada es probable que al rato se le olvide (cosa que sucede con gran frecuencia).
Dicho lo anterior iniciaré mi relato, siempre y cuando estén calladitos y en orden..ok?...ya??...a ver esos revoltosos que están al fondo, ¿serían tan amables de callarse? ...mmm... a ver ese gordito, ¡guarda silencio! ¡siii...el gordito de rojo, no te hagas menso!...¿qué?... ¿que no quieres escuchar el relato?...entonces...¿que haces aquí? ¿acaso no vas a querer los tamales y el atole que al final del relato se van a repartir?...ahh ok, entonces, calladito.
La naturaleza me ha dotado de algunas cosas (algunas de ellas aún las debo...jijiji), sé que son pocas, pero cuento con ellas y les seré honesto y sincero, de algo que si carezco (aparte de dinero) es de paciencia, siempre he sido muy impaciente e impetuoso (¿?), de tal manera que de repente hago y digo cosas sin pensarlo bien, cosa que algunas veces me han ocasionado muchos problemas y desatinos, aunque mis intenciones generalmente sean buenas (bueno...a veces).
Pero han de saber que éste defecto poco a poco lo he ido domesticando debido a mi trabajo (¿trabajo?) o sea la actividad que realizo aquí en éste templo del saber y del entretenimiento, o sea, mi cafe internet, mismo que cuenta con una gran variedad de tipos de clientes, los cuáles me han hecho ser más paciente y a veces hasta amarrarme uno y la mitad del otro (me refiero a mis zapatos...jajaja).
En ésta ocasión voy a platicarles de algunos de ellos que por diversas razones, se han distinguido del común denominador de mis clientes, ya que ostentan particularidades muy extrañas o difíciles de sobrellevar y ya que primordialmente ésto es un servicio, pues no me queda de otra más que apechugar (¿apechugar? ...¿quién inventó ésta palabra?...acaso fue un individuo que se creía guajolote o quizás la inventó la tal Sabrina, que dicho sea de paso, su única gracia es la de tener un par de inmensos globos de silicón hábilmente colocados en su pecho y que han de ser extremadamente latosos de lidiar con ellos) con ellos (jajaja, me quedo chida la repetición de frases, pero me refiero a mis clientes y no a los implantes de tan grotesca mujer).
Bueno, los voy a mencionar en orden de aparición, pero de aparición en mi mente no de otra cosa.
Isrrael.- Así escribe él su nombre con dos erres, fonética y ortográficamente es correcto, aunque generalmente se escribe con una erre; bueno la onda es que dicho chamaco como de 16 o 17 años es por demás latoso y desesperante.
Hola don ¿tiene una compu? ...sip, está esa...¿cuál? ...la que está enfrente de ti... ¿pero tiene Ares? ...no sólo en la segunda, pero ahorita está ocupada...¿por quién? ...¿pues que no ves que está la muchacha ocupándola? ... ahh, y cuánto tiempo va a tardar...no lo sé...¿te vas a tardar mucho? le pregunto a la chavita...pues un rato más, me comenta... ah ok...Isrrael si gustas mientras ocupa la compu que te dije...¿cuál? ...pues la que está enfrente de ti ... ahh si, está bien...
Y por fin se sienta el chamaco, apenas me voy a sentar en mi escritorio y el mentado Isrrael dice...don, ¿me presta unos audífonos?...ok, ahí están...ahh gracias... Y luego regreso a tratar de sentarme y otra vez...dooon, está compu no abre...aguanta un minuto deja que cargue bien... Ya por fin me siento, a los 2 o 3 minutos...dooon, no se escuchan sus audífonos...súbele el volumen...¿en donde le subo?...en la parte inferior de la pantalla del lado derecho, pícale donde está la bocinita, ya te lo he indicado otras veces...no lo veo...(grrr) a ver, me paro y ya le ajusto el volumen...A los 5 minutos...dooon ésta página no abre... a ver, me vuelvo a parar y veo que onda...ay Isrrael es que tienes cómo 12 páginas abiertas, ya te he dicho en otras ocasiones que no abras tantas páginas al mismo tiempo, cierra las que no estés utilizando...pero utilizo todas...y ¡cómo le haces!, por que tienes a 3 en el chat ¿y las demás?...ahh es que tengo abierto el youtube 2 veces y otras cositas...si, pero sólo puedes ver y escuchar una sola canción...mmm, pues si, voy a cerrar algunas...ok...voy y me siento...¡dooon!...(grrrr)¿qué paso?...nada, ya pude abrir mi página...¡ah que bien...!
Bueno, para no aburrirlos más, el triste Isrrael, ¡está aquí por hora y media!, que es el tiempo que él acostumbra estar aquí y mi paciencia y decencia no me permiten decirle más que: ay Isrrael ¡que latoso eres!, nomás le da risa, aunque siempre me quedo con las ganas de decirle: ¡¡¡AH QUE BIEN CHINGAS!!! jajajaja.
Y lo peor de todo es que el chamaco viene entre 3 y 4 veces a la semana y ¡siempre es igual!....dooon ¡esto no funciona!...ufff.
¡Nooo y eso no es todo! a veces ¡tengo que lidiar con 2 o 3 Isrraeles al mismo tiempo!..¡lááágrimas de Cristo!...paciencia, denme paciencia.
El señor güero.- Éste rubio individuo (en el pantone de tez rubia, yo lo clasifico en el nivel 7 de 10, o sea si está güerón) siempre llega con su pobre hija como de unos 10 u 11 años, la niña es lista y muy tranquila, pero sobre todo es paciente, muy paciente. Siempre llegan él y la niña y el señor me saluda...¡Buenas tardes güero!...(¿güero?) buenas tardes señor...¿cómo estás güero?...(¿güero?) bien gracias, aquí trabajando (¿trabajando?)...oye güero, te vengo a pedir un favor...(¿güero?) claro, dígame en que le puedo servir -sabiendo yo a que se refiere su "favor"-...pues venimos (se dice vinimos...pero bueno) para que nos hagas el favor de hacerle la tarea a ésta niña...mmm, sabe que yo no hago tareas*, pero si gusta les ayudo en la búsqueda de páginas o cualquier otra cosa que requieran...pues sí, ya sabe que ésta niña como que no entiende bien y no sabe buscar -el güey cree que por que su hija no razona igual que él, ella es una tarada, como él- ....ok, mire que se siente en cualquier computadora y ya si tiene alguna duda, con gusto le ayudo...mmm, está bien... Y ya se sienta la chamaquita y se dispone a hacer la tarea...nooo hija, esa no es la página...nooo, estás mal, así no se buscan las cosas...nooo hija, así no lo señales...nooo, que mal haces las cosas...y así durante un rato.
Güero ¿le echas la mano a mi hija?...(¿güero?)si claro...me dirijo hacia la niña y le digo...a ver m'hija ¿qué pasó? ¿en qué te ayudo?...es que dice mi papá que ésta página no me sirve...mmm, a ver el tema es ¿sobre la célula? ...si (bajito)...ahh ok, mira lee la página que tienes abierta, si le entiendes bien, la copias y la pegas en una hoja de word y luego la imprimes, ¿ok? y si no, buscamos otra, el chiste es que razones y comprendas el concepto...si (bajito)...pero güero (respinga el verdadero güero), es que ella necesita más imágenes...(¿güero?) ahh ok, pues luego que busque las imágenes en otra página o en google y las pegamos a su hoja, ¿está bien?...si güero...(grrrr).
Y así, entre reclamos y regaños, por fin la niña imprime su tarea y siempre el señor cuando se va a retirar, me dice lo mismo...ay güero, deberías ya de hacerles la tarea a los niños, ya ves que ellos no entienden y hay que decirles siempre cómo tienen que hacer las cosas(sic)...
Y cómo éste señor hay varios, que por el simple hecho de que son menores de edad creen que sus hijos son estúpidos, igual que ellos.
*Con respecto a hacer tareas, por regla personal, ética o llámenle como quieran, yo no les hago las tareas a los chamacos, por que, si de por si, a los niños de ahora no los enseñan a leer y razonar, pues mucho menos con las nuevas tecnologías y métodos de copiar-pegar-imprimir. Ya que vienen y piden una hora de internet, en la cual se pasan 55 minutos chateando, escuchando música (¿música?), jugando y echando desmadre y los últimos 5 minutos se los "dedican" a la tarea, o sea se está creando toda una generación de futuros vendedores de discos "piratas" o de microbuseros. He dicho.
El Tic´s.- Éste chavo, es tranquilo y buena onda, se llama Jesús, pero yo le puse el apelativo de el tic´s, por que dicho individuo cuenta con una gran colección de tics nerviosos que hacen que parezca un bailarín de break dance, pero arrítmico, si bien ésto no tiene nada de malo y comprendo su situación, hace que la gente que se sienta a un lado de el se ponga nerviosa y se saquen mucho de onda, ya que de repente mueve el brazo izquierdo cómo si estuviera saludando al suelo y le pega a la silla a de al lado, luego tiene otro así como temblorina en la mano derecha, lo cual hace que el mouse se mueva indistintamente a la derecha, a la izquierda, arriba o abajo, con la mala onda de que de repente cierra o abre páginas al por mayor, cosa que de repente tengo que ajustar, debido que a veces (pocas) ha trabado la máquina, además cuenta con un tic que hace que se suba los lentes a cada rato, pero eso es pecata minuta ya que no entorpece su labor computacional.
Pero lo más deseperante es que escucha puro rock pesado (pero deveras pesado!!!) algo así como el death metal (y eso que el chamaco es cristiano), o sea de ese tipo de rock en el cual un tipo canta como si el mismísimo demonio estuviera cantando en el baño enfermo de las anginas, con tremendo estreñimiento intestinal y de pilón con unas almorranas marca diablo (off course) jajaja.
Bueno, ésta delirante música la escucha a todo volúmen, lo que me hace recordar a otros clientes muy, pero muy desesperantes, los reggetoneros, mismos que llegan en grupitos de 2 o 3 chamacos con la firme convicción de tratar de volverme loco o de que me den ganas de autosuicidarme, ¡en serio!, por que se sientan y escuchan su música (¿música?) a todo volumen, pero cada uno con diferente rola, de tal manera que parece guerra de estupideces ¡a ver quién pone la peor!...ufff mis pobres ollidos (la naturaleza nos hubiera dotado de algo parecido a los párpados para poder cerrar los oídos , de tal manera que los pudiéramos cerrar a conveniencia).
Es obvio que siempre que empiezan con su escandalera tanto al tic's como a los reggetoneros les ofrezco muy amablemente unos audífonos, pero siempre me salen con la misma respuesta: pa´que, así estamos bien...(¿bien?) sniff.
El huelerrecio o superfuchi.- ¡¡¡Éste es el campeón!!!...híjole éste deveras que no tiene progenitora. He cometido múltiples pecados, mi vida no es diáfana y cristalina, lo reconozco, pero si en algo he ofendido a la humanidad o a diosito, con oler a éste tipo, en serio que me quedan debiendo ambos.
El huelerrecio es un chavo veinteañero, con la cara garapiñada de granos, el pelo chino entre largo y corto (largo de un lado y corto por el otro) mide cerca de 1.90 mts. y está así de gordo, viste siempre de negro (igual que el tic´s), con una chamarra vieja de piel super pesada (se nota, ¡nunca la he cargado ni la cargaré!), unos pantalones de mezclilla negros medio brillosos, pero no por que tengan chispitas o estoperoles, sino que están brillosos de mugre, de esos que se paran solos una vez que se los quita (si es que algún día se los quita), una camiseta negra con algún grupo de rock al frente, un trapo gris en el cuello y unas bototas como para matar puercoespines o caguamas a pisotones (y con decir caguamas no me refiero a las cervezas, mismas que ha de exterminar con singular alegría por vía oral, sino a los quelonios de gran embergadura -tortugotas pues-).
El caso es que desde que entra ocasiona gran consternación entre mis clientes y en un servidor por el hedor que de él emana, es más, hasta mis pobres plantitas sufren con tan salvaje olor (ahorita me acordé de la película de Drácula de Bram Stocker, en donde actúa el excelente actor Gary Oldman, en una escena en la cual entra Drácula a una habitación e inmediatamente las flores se marchitan), bueno algo así les pasa a mis plantas.
Miren, la mayoría de mis clientes tienen entre 12 y 18 años y por lo mismo huelen medio feo o sea algo así como a hormona correteada, pero nunca, ni siquiera juntando a todos ellos, se igualan al hedor producido de éste personaje dantesco, ya que huele muy agrio, algo así como una combinación de vinagre, sudor, caño y que se yo...en pocas palabras huele a madres...yo creo que la parte posterior y baja del demonio (ando muy demoniaco, de seguro por la proximidad del jalogüin) después de comer unos tacos de machitos y suadero acompañados de unos frijoles charros, abajo del puente de Tacuba.
El superfuchi es un personaje tranquilo y amable (quizás por que se anestesia a sí mismo), que no ocasiona mayor problema más que el estomacal de su servidor y quizás de los angustiados clientes que me engalanan con su visita, pero que deveritas deveritas que en cuanto sale inmediatamente prendo una vela cuyo olor es de manzana canela y si tengo, también una varita de incienso y le pido a San Byte que no me haya contaminado la computadora que él utilizó.
Exagero con algunos detalles, pero verdad del osito Bimbo que huele espantoso, quizás no se baña previendo que cuando le toque ir al infierno (por que al cielo no entra, se los juro) Belcebú le diga: "no friegues, aquí no entras" y se quede en el limbo por la eternidad.
Así es mis estimados lectores, cuento aquí en mi changarro con una gran gama de personalidades y tipos de personas que hacen que éste trabajo (¿trabajo?) sea muy variado y colorido, han de decir: ay, éste güey, quéjese y quéjese, todavía que tiene para comer.
Y la verdad no me quejo (bueno si un poco) simplemente se los comento para pasar el rato y para que noten que ésta chambita tiene sus asegunes tanto con las personas que me honran con su preferencia (voooy) como con las computadoras que a diario me dan problemas por una u otra situación.
Ya le paro, por que me imagino que ya los harté con tanto rollo, aclarándoles que me faltaron muchos tipos de clientes como las niñas fresita, los neófitos y los computólocos entre otros y que tal vez en alguna otra ocasión les escriba, sólo que éste flaco ya se cansó de escribir y ustedes me imagino que ya se cansaron de leer tantas babosadas.
Cuídense y sean regulares (ni muy buenos ni muy malos), por que los buenos se aburren mucho y los malos de repente se me enferman.
Atentamente
El Flaconauta.
P.D. Los tamales y el atole se los enviaré vía mail a quién lo solicite...ok?
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