Holas etcéteras y etcéteros...aquí estoy de nuevo.
Anoche ante mi delirante forma de perder el tiempo debido a que no podía conciliar el sueño, se me ocurrió otra de mis babosas ideas surrealistas, mismas que me han acompañado a través de mi ya larga y renga existencia, y dicha idea fue la siguiente:
¿Que tal si se pudieran vender los agujeros?...mmm...¡sería utilísimo y formidable! ¿se imaginan?...(y no me refiero a lo que lúdica y concupiscentemente están pensando, ya que sus recochinas mentes seguramente se fueron por otro lado, por que ese tipo de agujeros corpóreos -tanto femeninos como masculinos- se han vendido y/o alquilado desde hace milenios).
Me refiero a prácticos y útiles agujeros para toda ocasión. Se me ocurre que por televisión saldría un informercial de alguna compañía que se dedicara a la fabricación (¿?) de agujeros de muy diversa índole y tipos de uso, el cuál aparecería más o menos así:
¡Ya salieron a la venta los fabulosos agujeros multiusos de dos vistas!...¡usted podrá mirar de adentro hacia afuera o de afuera hacia adentro! ¡con la misma claridad y nitidez que los aburridos agujeros sencillos!
¡Sea el alma de las fiestas! ...cada vez que usted se empine una cerveza ésta saldrá de la laringe a borbotones, divirtiendo sanamente a su runfla de amigotes...
Luego aparecería un fulano con voz de venezolano, puertorriqueño o sabrá Dios de dónde, por que la verdad desconozco en que país doblen los comerciales (refiriéndome obviamente a las pésimos doblajes y traducciones que realizan en algún lugar de Latinoamérica, ya que las personas que aparecen en esos anuncios -y hasta documentales-, mueven los labios de una manera mientras las voces van por otro lado, cual si fuesen ventrílocuos ebrios y sin muñeco ¡no le atinan ni una sílaba! y no a que realicen un infomercial dos veces o a la mitad según sea el caso), y el individuo diría...
“Jajaja...jue muy jocoso, mientras yo ingería mi bebida mi compadre llenaba varias onzas de cerveza en un tarro y luego me la volví a tomar, ¡¡¡parecía juente!!!...”
Después un locutor (con una voz parecida) diría: contamos con 3 tamaños diferentes...el fino y sutil tamaño miñón, el utilísimo tamaño estándar (¿?) y el nuevo tamaño suegra, para poder meter cualquier cantidad de cosas en el ropero sin abrir la puerta...y en una oferta por tiempo limitado (¿cuál tiempo?) en la compra de un par de agujeros...¡¡¡obtenga un tercer agujero gratis!!!..y si llama en los próximos 5 minutos (y ponen un reloj con cuenta regresiva de...¡6 minutos!) obtendrá el doble de producto. ¡¡¡Lame yaaa!!!...nuestras telefonistas están esperando su llamada...y si no le contestan marque nuevamente (¡insista, no sea tarugo!).
Otro uso práctico que se les podría dar a los agujeros sería en los calzones.
¿Pa' que esperarse uno o dos años de uso continuo y múltiples lavadas, para que aparezcan esos feos e indeseables agujeros amorfos?...si ya venden unos bonitos y cotorros agujeros en forma de estrellita, corazoncito o lunita.
¡Qué cómodo sería obtener esos agujeritos instantáneos los cuales además de embellecer la prenda, permitirían una agradable y sana ventilación de las partes nobles! (¿nobles?...a quién se le ocurriría ponerle ese apelativo por demás extraño a las partes más ocultas del cuerpo humano y que generalmente son asociadas a palabras y frases de índole escatológico...mmm ¡ah ya se!...seguramente ese nombre apareció por ahí del siglo XVII o XVIII en la Francia imperial, ya que dicha nobleza era por demás puerca y descuidada con su talqueado y hediondo cuerpo).
En otro orden de ideas -como dicen en los noticieros- los agujeros también podrían usarse en el caso de que uno tuviera la desagradable experiencia de estar en medio de un tiroteo narco-policiaco (cosa por demás extraña en éste bendito país ya que podría uno salvar la vida utilizándolos en el pecho, la panza, la cabeza o el lugar del cuerpo que a uno se le antojara, de tal manera que cuando acabara dicha conflagración, en caso de acercarse uno de los sicarios diría...”a este güey ya nos los chingamos...mejor ahí muere...” ¡¡¡que fabuloso, salvar el pellejo por usar uno de éstos benditos agujeros!!!
Nota.- ¡Aguas!...No sería recomendable la utilización de los agujeros propios y exclusivos para los calzones, ya que las balas en rara ocasión hacen agujeros en forma de osito.
En el caso de aquellas extrañas personas que gustan adornarse cual si fueran caníbales de Nueva Guinea, el uso de agujeros instantáneos sería también una bendición, ya que me imagino que es muy doloroso y tardado realizarse perforaciones corporales para incrustarse diversos objetos con el fin de que según ellos se vean bellos, distinguidos, nais o cavernarios.
Qué fácil resultaría ponerse un agujero en la nariz y luego pedir gratuitamente un hueso de perro en cualquier taquería para incrustárselo en la apéndice olfatoria o en las orejas y así parecerse a una persona oriunda de la parte más recóndita e inhóspita del Congo.
El uso de los agujeros sería obvio para producción de donas, ya que primero se confeccionaría una especie de bollo y posteriormente se le incrustaría el agujero (suena a albur) y el pedazo de pan sobrante podría venderse como un mini pastelillo o de esas bolitas que saben a bicarbonato, acusando con esto grandes ganancias a los productores de tan ricos y obesantes productos semi-alimenticios.
El lado oscuro de los agujeros es que tendrían que establecerse nuevas leyes o reglamentos para el uso y abuso de los mismos (cosa que en nuestro México lindo y querido, tardaría de uno a tres sexenios, ya ven como se las gastan nuestros perínclitos y simpáticos legisladores), ya que éstos serían la panacea de vouyeristas y de gorrones, por que permitirían el acceso visual a sendos espectáculos de manera gratuita y serían muy utilizados en circos, teatros, cines, baños públicos, hoteles y demás lugares non-santos en donde se muestra el palmito(¿palmito?...¿acaso cuando una persona es alta o robusta se les dice que enseñan el palmote?).
Otra cosa que surgiría con la “Ley del Agujero” es que en el caso de nuestro país, nuestros institucionales legisladores gozarían del fuero del agujero (que no es lo mismo que tener de fuera el agujero), cosa por demás nefasta e injusta, ya que ellos si podrían hacer uso y abuso de los agujeros de manera indiscrecional -por indiscretos-.
Ya me imagino al típico diputado perredista hasta las chanclas, atrapado in fraganti tambaleándose y asomándose libidinosamente en un hotelucho de mala muerte (el hotel Rapid Inn...¿existe la buena muerte?) y azuzando a los reporteros que lo captaron diciéndoles: “...que me ven pinches reporteritos de quinta...¿que no saben quién soy yyyooo?....soy el diputado Empédocles Mirón, y a mi ustedes me la persiiinan, por que yo gozo con el agujero...¡tengo el fuero del agujerooo!”.
Por otro lado surgirían los agujeros piratas de origen chino y que se venderían en los tianguis y en el metro...”Lleeeeve su fino y divertido agujerito con bonitas lucecitas de coloresss...pa' que no lo ande comprando en otos lados que de a veinte, que de a treinta, yo les vengo ofreciendo el agujero directamente de la fábrica de agujeros “El bujerín” y...etc. etc.”...mami, cómpreme uno...no por que esos salen chafas...ay mami, ááándale...nooo m'hija, esos luego luego se tapan...no mami, yo lo cuido, es para jugar con Pipinito...¡que nooo! además no tengo dinero...aaayyy, bueno, entonces se los voy a pedir a los reyes...¡ups!"
Un excelente uso para los agujeros sería para que los pseudo intelectuales (de esos que abundan en la tele) como Héctor Aguilar Camín, Enrique Krauze y demás etcéteras, los utilizaran para permitir el acceso a ideas relevantes, frescas, innovadoras y sobre todo críticas y analíticas, ya que por el mismo agujero (o por el que sea) podrían extraer de sus mentes las ideas retrógradas, anquilosadas, acartonadas, estereotipadas y dogmáticas que tienen en su fea cabecita.
Como siempre ya me extendí y aquí agujero mi relato de agujeros...cuídense y duerman tranquilos lo de los agujeros es una simple retórica surrealista, no crean que éstos se andan vendiendo ehhh.
Saludos!!!
El Flacóptero.
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